martes, 19 de julio de 2016

Shangri La (1): C.G Jung en Bollingen

En la novela "Horizontes perdidos", de James Hilton, Shangri-La es el nombre de una ciudad mítica del Himalaya, tierra de felicidad permanente, aislada del mundo, y cuyos habitantes gozan de una práctica inmortalidad. Los relatos sobre su existencia iluminan la imaginación y los sueños de aventureros y exploradores, que intentan descubrirla, llegar hasta ella. Por extensión, con el tiempo pasó a denominarse Shangri-La a todo paraíso terrenal de características utópicas. Pero además, y sin necesidad de apelar a imágenes legendarias, Shangri-La también es el nombre con el cual se nombra a aquel lugar, espacio, y rincón personal, cuyo valor es sagrado para quien lo habita, refugio que forma parte de la mitología individual que es inherente a cada ser. En este último sentido, todos tenemos (o bien podemos tener) nuestro propio Shangri-La individual.

En esta serie de publicaciones que hoy comenzamos, la invitación es a explorar, a sumergirnos en el interior de algunos de estos espacios sagrados que formaron parte del imaginario, de la vida y de la leyenda que algunas figuras, sumamente inspiradoras para el autor de este blog, construyeron en torno a sí mismas. Sus propios Shangri-La personales.     

En este, el primero de nuestros viajes, nos asomamos curiosamente al Shangri-La del genial psiquiatra suizo Carl Gustav Jung: Bollingen 

C.G.Jung compró la propiedad de Bollingen en 1922, y un año despúes, coincidente con la muerte de su madre, comenzó la construcción de su famosa torre circular de dos pisos, de profundo significado simbólico. Posteriormente, en 1927, 1931 y 1935 fue añadiendo paulatinamente tres edificios laterales a la estructura central, resultando una construcción con cuatro partes interconectadas. Durante un período de doce años alzó los fundamentos de la Torre con miras a una representación en piedra de su comprensión de la estructura de la psique. 

Bollingen, a orillas de la cuenca Obersee del Lago de Zúrich, Cantón de San Galo, Suiza.

En 1955, luego de la muerte de su esposa Emma, Jung añadió un segundo piso para simbolizar la "extensión de la conciencia alcanzada en la vejez". Durante gran parte de su vida Jung pasó varios meses al año viviendo en Bollingen, lugar en el que desarrolló gran parte de su actividad intelectual y artística. Hoy, la residencia es propiedad de un consorcio de la familia y no está abierta al público. La Fundación Bollingen, fundada en 1945, fue nombrada tras la residencia de Jung. Además, y cercana a la Torre de Bollingen se encuentra a su vez una edificación similar de quien fuera una de las grandes discípulas del sabio de Zurich,  Marie-Louise von Franz.


La residencia en la actualidad
C.G.Jung y su esposa Emma Rauschenbach en la entrada a la casa
Ingreso a la Torre

En el año 1950, con motivo de su 75 cumpleaños, Jung creó una estructura pétrea cúbica en la orilla del lago, ubicada al oeste de la torre, añadiendo una inscripción en tres de sus lados.

Un lado contiene una cita del Rosarium philosophorum:

Puede leerse: "Hic lapis exilis extat, pretio quoque vilis,spernitur a stultis, amatur plus ab edoctis" (Esta insignificante piedra apenas tiene valor. Los necios la desprecian mientras los sabios la codician)


a su vez, la dedicación reza lo siguiente:

IN MEMORIAM NAT[ivitati]S DIEI LXXV
C G JUNG EX GRAT[itudine] FEC[it] ET POS[uit] A[nn]O MCML.

En memoria de su 75 cumpleaños
C.G. Jung por gratitud hizo y erigió [esta piedra], en el año 1950.


Por su parte, el segundo costado del cubo incluye una representación de la figura de Telesforo, un enano u homúnculo provisto de una linterna y vistiendo una capa con capucha, rodeado por una inscripción griega:

Telesforo rodeado de una inscripción griega e insertos en un mándala alquímico. La inscripción dice: "El tiempo es un niño, jugando como un niño, jugando en un tablero, el reino del niño. Este es Telésforo que vaga por las regiones oscuras de este cosmos y brilla como una estrella en las profundidades. Él señala el camino a las puertas del sol y a las tierras de los sueños".



La primera frase es un fragmento de Heráclito (Fragmentos de los presocráticos), la segunda frase alude a la liturgia de Mitra, y la tercera y última frase es de Homero (Odisea, canto 24, verso 12).
El segundo lado contiene también un mandala de cuatro partes con significación alquímica. La parte superior del mandala está dedicada a Saturno, la inferior a Marte, la izquierda al Sol-Júpiter [hombre] y la derecha a la Luna-Venus [mujer].

El tercer lado del cubo es el lado que da al lago. Lleva una inscripción en latín de dichos que, según el propio Jung, "son citas alquímicas".


"Yo soy un huérfano solitario; sin embargo, se me encuentra en todas partes. Yo soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy joven y viejo a la vez. No he conocido padre ni madre, porque han tenido que sacarme del mar como a un pez, o caí como una piedra blanca desde el cielo. Por bosques y montañas paseo, pero estoy oculto en lo más íntimo del alma del hombre. Soy mortal para todos, sin embargo no me afecta el ciclo de los eones"
Vista de la cara frontal de la piedra, siendo visible la imagen de Telésforo (elcostado izquierdo da al lago)

Jung cortando leña
Como dato curioso, conviene aclarar que la famosa inscripción en latín atribuida al oráculo de Delfos y que está ubicada sobre el dintel de la puerta de entrada no se encuentra en esta construcción, sino en su residencia "oficial" ubicada en Seestrasse 228, KüsnachtSuiza. Es la que reza: "VOCATVS ATQVE NON VOCATVS DEVS ADERIT" (Invocado o no invocado, Dios está presente). Fue en esta casa donde Jung falleció en Junio de 1961. No obstante, Bollingen, ubicada a unos 40 kilómetros al este de su residencia de Küsnacht, será por siempre para él su lugar de retiro, tranquilidad, renovación, meditación y experimentación personal. Su Shangri-La. 

Jung en su despacho de Bollingen

Vista del despacho con parte de la biblioteca de Jung.  

Jung leyendo en la Torre de Bollingen (1960)

Nota del periódico Corriere del Ticino (2011) a propósito de la Torre de Bollingen, Jung y la Fundación Eranos



Bibliografía consultada:  

Jung, Carl Gustav (1964). «El Torreón». Recuerdos, sueños, pensamientos.
Dunne, Claire (2002). Carl Jung: wounded healer of the soul: an illustrated biography. Continuum International Publishing Group.
Rosen, David H. El Tao de Jung. Editorial Paidós, 2008.

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