viernes, 22 de julio de 2016

Shangri-La (6): Timothy Leary en Millbrook


Promediando la década del 60´, Timothy Leary y Richard Alpert, dos jóvenes psicólogos que ya habían sido expulsados de la Universidad de Harvard por sus revolucionarios experimentos con LSD,  habían establecido juntos la Fundación Internacional para la Libertad Interna (IFIF), luego de abandonar Zihuatanejo, México, donde llegaron a establecer un centro de formación para los interesados en el sendero psiconáutico. Volvieron a Nueva York y comenzaron a buscar una base alternativa en algún lugar del país. La respuesta a su búsqueda llegó en la forma de una mansión de sesenta y cuatro habitaciones en una finca amurallada de dos mil acres, situada a dos horas de distancia de la ciudad. La alquilaron al joven millonario Billy Hitchcock, por una renta de aproximadamente U$ 500 al mes.
La mansión estaba vacía cuando ellos y su pequeña comunidad llegaron, pero era el lugar ideal para asentarse; aislada y espaciosa, no dejaba de exhibir cierto encanto anticuado. Había sido construida en la década de 1890 con las especificaciones arquitectónicas más extrañas del magnate de la lámpara de gas de origen alemán, Charles F. Dieterich, quien bautizó el lugar como "Daheim". Millbrook era en sí misma una obra de arte.

Leary, profeta de la contracultura, junto a miembros de su comunidad

Millbrook fue construida al estilo de un chalet de Baviera y tenía una pequeña terraza desde la que era accesible la entrada a la azotea. También había una casa casa de campo en la entrada de la finca, en la que el famoso trompetista canadiense Maynard Ferguson, y su bella esposa Flo, vivían con sus hijos.

En Flashbacks, su libro de memorias, Leary describiría a la mansión como un "lugar mágicorodeado de césped elegantes, establos y un chalet de dos pisos adornado ".



Si bien Leary buscaba publicidad luego de su salida de Harvard, era muy serio en su trabajo. Los experimentos con LSD que se realizaban allí eran un asunto solemne, muy ritualístico, acompañados de acalorados debates entre los participantes y de meditaciones acerca de la vida mística, la espiritualidad oriental, y la experiencia visionaria.

Sin embargo, no todo eran acuerdos entre los espíritus creativos que predicaban los favores provenientes del ácido. Mientras que para Leary y Alpert el LSD era el transportador psíquico de un viaje hacia el espacio interior, y, en consecuencia, debía ser tratado con suma reverencia; para otros, era una droga recreativa, que fomentaba la amistad y el espíritu de comunidad social y que en última instancia, posibilitaba la mejor manera de arruinarse.

Hacia el verano de 1965 la vida en Millbrook fue evolucionando desde ser una comunidad académica tranquila a convertirse en un complejo donde jóvenes deseosos de nuevas experiencias llegaban para alimentar su sed de diversión "espiritual". Cuando comenzaron los rumores de que el ácido y el sexo se estaban disfrutando con la misma despreocupación en la finca de Hitchcock, los padres de aquellos jóvenes emprendieron una campaña para expulsar a Leary de su refugio sagrado.


Ken Kesey (el cuarto desde la izquierda) de visita en Millbrook

En los primeros años de actividad profética en la vida de Leary, la importancia que jugaba Millbrook era fundamental. Lugar de encuentro para artistas psicodélicos, espacio para la meditación, refugio de exploradores psiconáuticos, centro de estudios psicológicos y escenario para decenas de happenings.    Millbrook fue también la sede de la Fundación Castalia, llamada así en honor a la colonia de intelectuales del libro Das Glasperlenspiel (El juego de los abalorios), la última y para muchos la mejor novela del escritor alemán Hermann Hesse (a quien Leary admiraba), y cuya historia se desarrolla en la provincia alpina de Kastalien alrededor del año 2400. En este futuro utópico emocionalmente frío, aislado de la masa de la población, la élite monástica Castalia exhibía su vuelo intelectual a través del juego ritual que abarcaba la totalidad del conocimiento humano.

Timothy Leary junto al psicólogo y explorar psicodélico Ralp Metzner en la entrada a Millbrook

El Profeta psicodélico junto a su caballo blanco

Libro que narra la historia de la Comunidad y los inicios de la era psicodélica contemporánea

"La Comuna Millbrook" - Fragmento de un documental en torno a la historia del LSD

En septiembre de 1966, Timothy Leary fundó La Liga para el Descubrimiento Espiritual, una religión que declaraba al LSD como su santo sacramento, un esfuerzo por obtener el status legal para el uso de LSD y otros psicodélicos como elementos constitutivos de la religión. Sin embargo, apenas un mes despúes, el LSD sería declarado ilegal y todos los programas científicos de investigación quedaron en suspenso.

En enero de 1967, Leary pronunció un discurso ante la Human Be-In, un grupo de 30.000 hippies en Golden Gate Park,San Francisco, donde pronunciaría su mítica frase “Turn on, tune in, drop out”. Esta frase se le ocurrió a Leary mientras se duchaba,  un día después de que Marshall McLuhan le sugiriera “algo breve y rápido” para promover los beneficios del LSD.

No obstante, y pese a la actividad frenética que Leary desarrollaba, Millbrook tenía los días contados. Comenzadas las redadas del FBI, desatadas las persecuciones,  el proyecto comunal finalmente terminó naufragando. Era el año 1967.

La historia y los periplos del polémico, aunque brillante profeta psicodélico, apenas comenzaban. Mientras que Millbrook, en tanto símbolo del sueño dorado de la expansión consciente, quedaría inmortalizada para siempre, retazos de una época en la cual la búsqueda era la del encuentro cara a cara con la Divinidad. 

Periódico de la época reportando los acosos policiales a la Comunidad de Millbrook


No hay comentarios:

Publicar un comentario