lunes, 3 de agosto de 2020

Virginia Modarelli: la importancia de una psicología imaginal

"Observando la aventura de nuestra vida, encontramos que en realidad se trata de una serie de metamorfosis similares por las que han pasado hombres y mujeres en todas las partes del mundo, en todos los siglos, desde que se guarda memoria. Si nuestro destino humano es experimentar esta larga supervivencia, debe haber una continua recurrencia del “nacimiento, muerte y resurrección” de modo simbólico en nuestras vidas. James Hillman sostiene que nuestras travesías, y especialmente nuestros encuentros con esos arquetipos universales están relacionados con la formación de nuestra alma, más aun, emprendemos nuestros viajes para desarrollarlas: colectivamente, estamos formando el alma del mundo. No importa qué otras cosas estemos haciendo para contribuir a mejorar el mundo en que vivimos, nuestro deber fundamental es emprender nuestros viajes álmicos. De otro modo, en lugar de traer más vida al mundo, y no importa cuánto y qué estemos tratando de dar, minamos la energía vital de los que nos rodean y dejamos nuestros mundos empequeñecidos. De eso se trata aventurarse en nuestra simbología, ya que adentrarse en ese mundo e intentar entender cuál es su significado y su sentido es la oportunidad del ser humano, junto con su libre albedrío, de dar un sentido a su vida.

La propuesta de una psicología que contemple la base poética de la mente, una psicología imaginal, que devuelva al ser humano su dimensión espiritual congénita colectivamente es indispensable para encaminarnos hacia una integración psicológica individual. La psicología moderna prohibió la subjetividad de las almas: aquello que escapa al control de la voluntad es patológico y peligroso. Como refiere acertadamente Hillman, nos han des-almado, vivimos des-almados en burbujas de individualismo (…)".

Psicóloga (Universidad de Buenos Aires, Facultad de Psicología y Facultad de Filosofía y Letras). Psicoterapeuta con orientación analítica. Docente. Texto cedido gentilmente por la autora para su publicación en este blog.


sábado, 1 de agosto de 2020

Gastón Soublette: De la pandemia y otros demonios


Comparto aquí otra lectura profunda de la presente crisis sanitaria a nivel humano, esta vez por parte del filósofo y esteta chileno Gastón Soublette.  Según nuestro autor, para entender la actual pandemia por Covid 19 que estamos atravesando, es necesario considerar aquella otra enfermedad que hace tiempo aqueja a la humanidad: la de ser piezas de una maquinaria al servicio de la sociedad tecnocrática, en vez de expresarnos como seres pensantes y sensibles. Por sus importantes resonancias, reproduzco las principales ideas de una extensa conversación registrada y publicada por la Fundación Lumbre, extractada luego por La Tercera.

1.

No es solo una pandemia. No hay que olvidar que el mundo estaba revolucionado en una protesta universal. La sociedad se estaba fracturando, y las razones son obvias: vivimos en una sociedad peligrosa, injusta, artificial, agobiante, de desigualdades absolutamente escandalosas. No podían pensar. Los que dirigen el mundo no pensaron que los pueblos, las grandes masas urbanas sobre todo, se iban a levantar en protesta por una progresiva toma de conciencia que les indicaba el grado de sufrimiento, de estrechez, el grado de vacío en que estaban viviendo. Eso lo llamo la mega crisis, porque si uno lo analiza bien, la palabra mega significa algo de enormes proporciones. Si uno lo analiza bien, es una crisis que lo abarca todo. Todo está en crisis, y cuando todo está en crisis, lo peor puede suceder. La pandemia es parte de la mega crisis. No están las protestas por un lado, las feministas por otro y la pandemia por otro. No, está todo en un mismo fenómeno. Es importante darse cuenta de eso. Entonces la ciencia moderna, sobre todo la psicología, ha avanzado lo suficiente como para poder explicar este sentido de totalidad, de todo este fenómeno a través de la sincronicidad, sobre todo la escuela de psicología analítica de Carl Jung. Nos enseña que lo que está dentro del hombre, lo que está viviendo dentro de él, se proyecta en la realidad de una manera analógica. Por lo tanto si hay una pandemia psicológica, que es la que el mundo está viviendo, es obvio que por el fenómeno de la sincronicidad, que se proyectara esto en el mundo objetivo, analógicamente, como una pandemia viral. Que enferma a la gente a través de sus vías respiratorias y les da la muerte. El advenimiento de la pandemia es un resultado de la pandemia psicológica y también espiritual.

2.

La humanidad no podía seguir como estaba, porque lo peor nos iba a ocurrir. Bueno hay muchas cosas que no se pueden evitar en el plano del medioambiente, cosas que ya los científicos del han predicho y que vamos a tener que soportar, pero a nivel psicológico y espiritual, hay algo que podemos corregir todavía. Lo que Jung llama la pandemia psicológica. El hombre se cayó hacia fuera, esa es la verdad. El hombre actual, el hombre del siglo XXI. Desde hace mucho tiempo ya que no tiene interioridad. Ha creado la civilización industrial. Ha creado formas de vida que exigen, presionan, amenazan, atacan contra una muralla a la gran mayoría de la humanidad, y los obliga a vivir una vida puramente exterior. La humanidad vive apremiada por el tiempo. El tan ansiado bienestar que esta sociedad nos prometió, no llegó. Podemos decir que en ese sentido, ya fracasó. Ha creado un mundo de sufrimiento, de angustia, en el que los sentimientos ya no cuenta. Toda esa parte de nuestra psique, sentimiento, intuición, gozo de vivir, contemplación de la belleza, todo eso se fue. Lo único que pide esta sociedad que construyó la civilización industrial es rendimiento. No te necesitan como persona, sino como pieza de una máquina. La gran masa del mundo vive tan angustiada, que la conciencia se cae hacia fuera. El modelo de civilización en que vivimos no nos necesita como persona. Ahora, las formas de vida van reduciendo la existencia de una persona desde su origen. Nada más importa el rendimiento. En el fondo va muriendo interiormente. Diría que al poder económico, al poder político, al poder tecnológico y científico, no les interesa que seamos personas. Mientras más pieza de una máquina seamos y mientras más la palabra rendimiento sea el centro de nuestra vida, más prosperan sus negocios. Hay una gran elite en el mundo que tiene la ciencia, la información, influencias sobre el poder político, y que tiene la economía en sus manos y que ha organizado el mundo conforme a la lógica de los negocios, de SUS negocios.

3.

La humanidad, que fue reducida a la inconsciencia para poder adaptarse a este modelo de civilización, muy saludablemente empezó a tomar conciencia. Creo que personas que se dedicaron como Jung, como Morris Berman, o como Byung Chul-Han, a hacer una crítica desapasionada, pero profunda en que rescatan todos los aspectos del ser humano, hasta los aspectos de su inconsciente; no han trabajado en vano, porque de repente esta enorme masa de 7.500 millones que vivían en la inconsciencia ahora son consientes, y se dieron cuenta que vivir como viven, es morir, es vivir muerto. ¿Por qué se dieron cuenta de repente?. Se dijo mucho en Chile, “Chile despertó”. Yo diría que no solo Chile. También despertó España, Francia, Reino Unido, la gran masa de Estados Unidos, China, África. Dijeron: “Basta, estamos muertos, nos están reduciendo a nada”. Y ellos [los poderosos] siguen incrementando su poder, y amenazándonos, con sus desavenencias. Ponen en riesgo la paz del mundo. ¿Y cómo podemos seguir tolerándolos dándoles nuestro voto? Claro que es como caminar en el filo de la navaja porque es muy peligroso. Puede llevar a la ley del péndulo, hacia el otro lado con igual violencia, como se notó en ciertos aspectos del movimiento feminista, que llegaron a ciertos grados de violencia que hacían dudar de hacia dónde podía conducir. Por eso cité a estos pensadores, que han hecho una crítica desapasionada como hombres sabios, de los extremos a los que ha llegado la civilización industrial. Pienso que no se puede condenar en bloque a la civilización industrial, desconocer el bien que ha aportado a la humanidad, pero desde hace ya muchas décadas, ha llegado a un grado de desmesura tan grande que ha puesto en jaque la supervivencia. No solo de la especie humana, si no de todas la formas de vida del planeta. Eso no se puede tolerar. Y ha ido creando un problema social en el que los pobres son cada vez más pobres y los ricos cada vez son más ricos. La humanidad de repente ha dicho “No”. Tal vez no se pueda explicar, el hombre medio, tan bien como lo hace Jung, Berman o Chul-Han, sobre lo que le pasa. Pero creo que cierta información científica ha llegado también a su modesta dimensión de vida. Volvemos al principio de lo que dije, en lo inmediato la pandemia es una de las tantas formas de la crisis, que es lo que Jung llama ‘pandemia psicológica'. Una sociedad profundamente enferma, que tal como está, no tiene destino.

4.

Los aspectos positivos de la mega crisis, son la búsqueda de un nuevo paradigma cultural. No hay distinción de razas, no hay distinción de clases. En todas partes aparece gente lúcida que se da cuenta del problema. Diría que los más dotados aparte de formular cuáles serían las características del nuevo modelo, han dado el paso hacia un nuevo paradigma cultural que asumieron en su propia vida. Es gente que no siente tanta necesidad de salir a la calle a gritar, sino que prefiere la intimidad, de su familia, de sus amistades. Elaborar un plan para vivir de una manera humana, porque ya se perdió esa manera humana de vivir. En un bloque de 80 pisos que no tiene estética, puramente funcional, es muy difícil ser lúcido. Pero hay gente que se ha apartado de eso. Esto va desde cátedras universitarias e institutos culturales, a comunidades, retirándose a vivir en regiones boscosas sin preocuparse ya de cuál será el futuro económico de la familia. Resucitan las antiguas aptitudes prácticas que la humanidad tuvo y que delegó en los especialistas para convertirse ellos en consumidores, usuarios pasivos. Entonces yendo ahora a los efectos positivos de la pandemia, nosotros entendemos que es un horror, que es un azote, como las diez plagas de Egipto, como decía la Biblia. Es un espanto, pero nos obliga a encerrarnos en casa y estar cerca de aquellos seres que normalmente debiendo nosotros estar cerca, no se sabe por qué, estábamos lejos. Entonces muchas personas han aprendido a estar consigo mismas y estar con los suyos de una manera distinta a cómo están en el funcionamiento del paradigma vigente. El encierro, la reclusión en el propio hogar, nos obliga a relacionarnos, en primer lugar con nosotros mismo, puesto que nuestra enfermedad, según Jung, es que nos caímos hacia fuera. Ahora tenemos la oportunidad de revertir ese movimiento exteriorizante para recuperar nuestra interioridad, y lo otro es relacionándonos de una manera nueva, con la misma gente con que vivimos, con nuestro cónyuge, con nuestro hijos, con las personas que están al servicio de la casa, una nueva manera porque vamos a estar codo a codo durante muchos meses.

5.

Ha sido una experiencia que ya muchos nos hemos comunicado “¿Qué te ha pasado a ti?”, “¿Qué me ha pasado a mí?”. Muchas personas dicen que han descubierto que están viviendo una nueva manera de relacionarse con todos los miembros de su familia, el saber que no pueden salir. Ahora, lo primero sería cómo me relaciono conmigo mismo. Todos hemos oído hablar de la meditación, la oración. Y si el modelo de civilización que estamos viviendo nos requiere hacia el exterior constantemente, eso nos impide ponernos ante la presencia de Dios. Y segundo nos impide ponernos en contacto con nosotros mismos. En Chile estamos muy lejos. Pasar materia no es educar. Educar es sacar lo mejor que una persona tiene a partir de las ciencias, del pensamiento, las prácticas espirituales, como lo enseñaba Gandhi. Esa es una oportunidad que nos concede esta reclusión. Por ejemplo, estudios que nosotros postergamos porque no tenemos tiempo, es momento de retomarlos. Hay tantas cosas pendientes, no de nuestra relación con nuestro mundo exterior, sino con nosotros mismos, o de nuestra relación con los nuestros que también las hemos ido postergando. Es el momento de realizar todo eso. Esta reclusión nos permite pensar en eso porque, en realidad, nos hemos ido postergando a nosotros mismos. Es tal el requerimiento de esta sociedad del rendimiento, que al postergar tanto la persona que somos, finalmente muere y no somos nadie. Bueno, eso de adentro nunca muere, pero tenemos la ocasión de reencontrarlo.

6.

¿Si el tiempo tiene una característica distinta a la que tenía antes? Obvio que la tiene. Los griegos hacían una distinción entre el tiempo de reloj, que se puede medir -que un segundo es igual a otro- el tiempo de la ciencia; del tiempo de los grandes ciclos de la vida. Creo que ahora el hombre es mucho más consciente de que existe un tiempo de los ciclos de la vida, del cual nos separamos, porque le impusimos a la naturaleza el ciclo utilitario del hombre cuando debimos hacer otra cosa. Conocer cuál es el plan maestro de la naturaleza para nosotros adaptarnos a él. No imponer nosotros a la naturaleza nuestro diseño utilitario comercial. No hay que olvidar que en 1917 hubo una pandemia en que murieron 50 millones de personas en el mundo, incluso durante la guerra. No sé dónde irá a parar esto, pero hay más medios para hacerle frente. Después de esto, va prosperar esta visión del mundo en la cual el hombre busca más armonizarse con el plan maestro de la naturaleza, en vez de seguir imponiendo el diseño utilitario del hombre. Y ese cambio trae una nueva manera de concebir el tiempo. La última reflexión de los filósofos que he leído, me decepcionó. Parece que lo único que les preocupa es el capitalismo continuado, y encuentro terriblemente superficial que los grandes filósofos se pongan a discutir eso. Y justamente el coreano que yo admiro tanto, que ha visto con mucha agudeza crítica el momento que estamos viviendo, es el que más le preocupaba y decía que el capitalismo no lo derrumba nadie, no lo derrumba un virus. Entonces es muy decepcionante que en estos momentos, los filósofos se pongan a discutir eso y dejen de lados estas cosas que son tan importantes, el hecho que hayamos vivido obligando a la naturaleza a adaptarse a nosotros, a nuestros caprichos, al punto de que va en retirada. Ella no puede seguir soportando esta dependencia de nuestros caprichos, por eso se va extinguiendo.

7.

Tenemos que pasar por lo que muchos llaman “cuello de botella”, o sea tenemos que pagar un gran precio, porque lo que hemos hecho está muy mal. Y mientras más poder, más peligroso, y como que se invirtió el espectro de los valores. Hay un refrán popular muy sabio que dice “Los extremos se tocan”, que es como la versión folklórica chilena de un proverbio chino, que dice que cuando una cosa adquiere características extremas, se transforma en su contrario. O sea aquello que era bueno para la humanidad, alcanzó tal grado de desmesura, que dejó de ser bueno y se transformó en un mal tan poderoso que puede acabar con todas las formas de vida. Basta ver que los viajes en avión hayan caído, de que los vehículos motorizados no funcionen en la cantidad de antes, que muchas empresas debieron pausar sus maquinarias, para darse cuenta que se está revelando la recuperación de la atmósfera. Basta ese pequeño detalle para darse cuenta del daño que hemos hecho con la urbanización completa de la vida en el planeta. Pero para eso necesitamos un hombre formado en dos cosas básicas: la virtud y la sabiduría. Si el hombre no ha dado un vuelvo de conciencia que lo transforma radicalmente, no podemos esperar nada de este nuevo paradigma que se avizora. No es una estrategia, resulta de un cambio radical del hombre en su interioridad. Si eso no se da, seguirá siendo un hombre peligroso que le saca provecho a todas las cosas. Donde sea que vaya -sea marxista, capitalista o lo que sea- el resultado de será nefasto si es de los que quieren sacar provecho a las cosas.


viernes, 31 de julio de 2020

Día de San Ignacio de Loyola


"Ignacio seguía al Espíritu
no se adelantaba.
De ese modo,
era conducido con suavidad
a donde no sabía.
Poco a poco,
se le abría el camino,
y lo iba recorriendo.
Sabiamente ignorante...".

〰 Jerónimo Nadal, sj.

Ilustración: Ignasi Flores

📌 31 de Julio - Día de San Ignacio de Loyola

Hoy también se celebra el día del Docente de la Universidad del Salvador. 
("Ciencia a la mente y virtud al corazón")
Saludo a todos los colegas amigos consagrados a esta hermosa vocación con dedicación y compromiso.

martes, 28 de julio de 2020

Anuncio sobre el programa "Mesas Redondas Mitológicas" (Joseph Campbell Foundation)


IMPORTANTE

En el día de hoy se comunicó con nosotros Monica Martinez, coordinadora para Sudamérica del programa "Mythological Roundtables" de la Joseph Campbell Foundation, con el fin de informarnos que despúes de largas deliberaciones, la Fundación ha decidido dar por concluido su impulso al programa de "Mesas Redondas Mitológicas", que funcionaba en todo el mundo. En la práctica, esto significa que si bien los grupos actualmente operativos siguen teniendo la posibilidad de reunirse y continuar trabajando, ahora de manera reducida, la Fundación ya no va a estimular ni autorizar la creación de nuevos grupos. En Argentina, permanecen a la fecha sólo dos grupos activos: el asociado a nuestra Red de Estudios Religare (desde Febrero de 2018), y el coordinado por Teresa Castellanos en la provincia de Córdoba.

📌 El comunicado oficial publicado en www.jcf.org

“In 1996, the Joseph Campbell Foundation (JCF) launched its Mythological RoundTable® program. The program was an “umbrella” under which individuals in a given community could
gather on a regular basis to examine, explore, and engage in conversation about mythological matters and concerns that were impacting their communities, to participate together in
mythologically inflected local events, and to make free use of Joseph Campbell’s Intellectual Property in these pursuits.

Over the years, Mythological RoundTable® groups emerged across five continents. Some came and went, going inactive and eventually dissolving; others continue to flourish now, decades later.

Several dozen Mythological RoundTable® remain active today, although the COVID-19 pandemic has made it impossible for any of them to meet regularly as originally envisioned. Given that this situation will almost certainly prevail for the foreseeable future, JCF has decided now is an appropriate moment for us to sunset our Mythological RoundTable® program.

Therefore, while existing Mythological RoundTable® groups can and will continue to operate, albeit under changed circumstances, JCF will no longer be encouraging or supporting the creation of new groups”.

🙏 Esperamos la oportunidad de volver a reunirnos pronto para seguir compartiendo el legado campbelliano 👋

Juan Manuel Otero Barrigón 〰

sábado, 25 de julio de 2020

Jorge Garzarelli: La desesperanza o lo que dejó de existir

Los porqué de nuestra existencia y los para qué de la misma, conforman una partícula elemental e insidiosa de toda pregunta humana.

Las respuestas siempre son efímeras, inconsistentes y aunque por momentos pensamos que son las definitivas, una oculta prepotencia feroz las destruye y los paradigmas “verdaderos” pasan a una suerte de historia vieja. Un cuerpo oxidado posible de ser vendido al mejor postor.

Un derrumbe de la certeza, la que conforma el núcleo psicótico de nuestras sociedades.

Me parece que esto es por la velocidad, la que aparece como transparente, en el momento actual que atraviesa nuestra actividad como ser humano. Velocidad que es parte substancial de los conocimientos que hemos adquirido a partir de la omnipresencia de ondas y signos que cada vez más, nos sumergen en interrogantes que no cesan de sacudirnos con la angustia de la ausencia de alguna respuesta tranquilizante.

La causa y el efecto se autoconforman en una unidad indeleble, autodestructible, y asimismo inaprensible. Ni siquiera como la levedad de un “oxímoron”.

El conocimiento en cuanto tal, pasa a ser distanciamiento del objeto y los mismos objetos se desvanecen en cuanto aparecen.

Las mismas redes sociales que aparentan escenas románticas son las enemigas del otro, “conectándome” con superficies tentadoras que son meros espejismos técnicos.

Aquí emergen las palabras carentes de significado como si habláramos un lenguaje sin vocales.

El vacío Discurso que se publicita a un yo invadido de ilusiones sin futuro y fortaleciendo la inmediatez, las planicies del “ya” como un vestigio de lo que “ya” fue y no tiene consecuencias.

Un Discurso que fortalece como soberana a la híbrida indiferencia.

Un infortunio desesperado que anuncia que, en cuanto tengo el algo, ese algo no existió y solo fue una de las tantas ilusiones disruptivas que se generan en el devenir del sujeto.

Continuas son las heridas al narcicismo del “yo sé”, cuando el yo se vacía de lo que le es propio

Los “yoes” sin sustancia de las filosofías actuales muestran y asimismo esconden en forma constante lo escurridizo de alguna realidad posible.

El infierno de lo vacío emerge sin angustia, ya que el afecto fundamental permanece entre las rejas políticas de la gran igualdad.

Hoy en día, al estar igualados, no hay distancia que permita la alteridad propia del Renacimiento o del Clasicismo. La exigencia de lo global, de la aldea globalizada nos sumerge en la ausencia del otro semejante, sin distancias, sin proyectos, sin despliegue. Un supuesto ilimitado de poder que se anula en el instante cuántico de su emergencia. La nube atrapa todo lo que necesita para ser “cloud”.

Todo al estilo particular de un caracol enemigo de sí mismo.

No es que estemos cercanos al otro, estamos invisibilizados por un poder que deviene del panóptico que nos prepara para una unidad que se auto-destroza en el casi mismo momento en que nace.

De aquí que el amor a la ciencia, no existe como amor para que el otro despliegue, sino como enajenación narcicista en el campo de la ilusión de que, desde la ciencia misma todo va a tener una solución definitiva.

Esa es la Gran Mentira, a la que estamos “condenados” a creer como si fuera la Gran Verdad.

Hoy los mismos objetos que nos ofrecen la felicidad, son lo que la destruyen.

La religión del marketing tiene sobre cada uno de nosotros su marca, su impronta, su imprescindibilidad.

“No soy sino tengo” Es una ciega reflexión sobre lo que miramos sin ver.

He aquí el rol agónico de consumir con deleite la oferta de un mundo mejor. No pensar, no sentir no actuar es el subterráneo publicitario de nuestra sociedad deserotizada.

La muerte de la mente propia emerge como un destino inevitable. Destino del que se han apropiado los grandes centros del poder económico, el que tal como vivimos en la actualidad también tiende a autodestruirse. La misma “polis” se quebranta, y se destruye por los relatos de los mismos políticos.

El dinero enuncia en su esencia que sin el, moriremos sin haber vivido.

El engaño de la ciencia económica es necesario para la deshumanización de los vínculos personales. Hoy todos estamos juntos en una unidad negativa.

Solo tenemos que consumir aquello que se nos ofrece como el objeto deseado, mientras que el deseo humano esta politizado como la razón social o el Bien Común.

De aquí a la ilusión psicótica del bienestar general hay menos que un paso de hormiga.

En un lema atrayente por ser tan dorado como la superstición ideológica de ser más poderosos se nos indicaba que “pertenecer tiene sus privilegios”.

Inmediatamente nos preguntamos, ¿pertenecer a que o a quien? A la totalidad del uno. ¿Al uno que nos iguala?

Aquí es cuando se intercambia el afecto inherente a la condición humana por el “amor” por el objeto inútil, el que desaparece en cuanto lo consumimos.

La pornografía intenta vencer al valor del Erotismo. (Crs.La Agonia del Eros – Byung-Chul Han)

El “humanojeto” transita entre obscuridades y crepúsculos artificiales “como si” eso fuera la “alegría de vivir”. Un breve tránsito de la imposibilidad del Encuentro real.

La vida se nos ofrece como un escaparate que vende objetos discontinuos sin calidad alguna.

El gato de Chesire en “Alicia en el país de las maravillas”, tenía razón. Hay que dejar de ser uno para convertirse en miles de millones igualados, desvanecidos, desapegados de la costumbre de ser hombre y entonces nuestra omnipotencia narcicística tiene ya una realidad consistente.

Un narcicismo mortal. Darse muerte sí, pero gozando amablemente. Lo importante es que estemos en “afanisis”, que concretemos nuestra desaparición, nuestros fantasmas para no aparecer, romper y o quebrar el cerrado sistema que le teme al individuo y sus singulares y particulares proyecciones en la condición de lo humano.

Mi responsabilidad de ser libre solo es una ilusión de un yo agotado hasta en su penúltima instancia. La última será simplemente la muerte del sujeto, la que también pasa a ser unos espejitos de colores en donde el “más allá” ya lo tengo ganado porque he pagado con creces el mismísimo hecho de no haber sido persona. Solo un resplandor muy leve de lo que es ser un ser humano (pero necesario para ser administrado por el Gran Poder)

Los robots (Cfr.El Golem - J.L.Borges) pasan a ser amos de su propia esclavitud.

El “homus economicus” es victorioso, solo sobre los despojos que dejan el hambre, la injusticia, la guerra, la destrucción de principios y valores, la corrupción, el quebrantamiento del orden preciso de la naturaleza de nuestro planeta. La lista es numerosa e insistente.

El sistema actual no deja da pasar revisión al cercano y al lejano para ir con rapidez a allanar cualquier lucha que contenga la nobleza de la verdad y de la libertad.

¿Cuáles son los valores que se sustentan en la actualidad? Los busco y encuentro deformidades, desarticulaciones, inconsistencias, arbitrariedades en los que la substancia es efímera como una onda sin rumbo.

Líneas paralelas que se juntan en el punto 0 y además sin infinito.

Aquello de que el aleteo de una mariposa tiene sus consecuencias en algún otro lugar ignoto parece ser una estupidez metafórica. El descrédito y el deshonor luchan por sobrevivir en medio de miles de millones de corpúsculos sin consistencia que conforman el no-ser.

La última pregunta es aquella que no se puede preguntar porque nunca tendrá una respuesta cuando “ya” haya desaparecido el que la hizo.

Jorge G.Garzarelli – ph.D
Profesor Emérito - Universidad del Salvador
2020
Email: psiquis42@gmail.com


martes, 21 de julio de 2020

"Ideas étnicas" e "ideas elementales" en Adolf Bastian


📌 Un antecedente previo e inmediato a las nociones de arquetipo y de imagen arquetípica tal como fueron desarrolladas por la escuela de psicología analítica de Zurich lo encontramos en las teorías del antropólogo bremense Adolf Bastian (1826-1905), quien se había referido a la existencia de “ideas elementales” (Elementargedanke) y de “ideas étnicas” (Volkergedanke). Dos conceptos fundamentales para la comprensión del mito y los mitologemas, siendo además un principio básico de la tesis de la “unidad psíquica de la humanidad”.
A lo largo de sus distintos viajes, Bastian supo reconocer la uniformidad de estas ideas, observando, al mismo tiempo, que en las distintas culturas humanas se presentan articuladas y elaboradas de modo diferente, por lo que empleó el concepto de “idea étnica” para referirse a la manifestación puntual, concreta y local de aquellas formas primeras, universales (y elementales).

Siguiendo su tesis, en ningún lugar se encuentran las “ideas elementales” en estado puro, separadas de las “ideas étnicas” localmente condicionadas, y por medio de las cuales, logran estas hacerse efectivas y significativas en el vasto panorama de la experiencia humana. De acuerdo al antropólogo alemán, lo primero era “estudiar la idea como tal…y, como segundo factor, la influencia de las condiciones climático-geológicas” (*). Sólo a partir de allí podía luego ponderarse la influencia ejercida de unas ideas sobre otras, las distintas tradiciones étnicas a lo largo de la historia. En la línea de Bastian, lo prioritario era el aspecto espontáneo, psicológico, de la cultura como factor primario, un acercamiento que signaría la línea de trabajo en el espíritu de la posterior psicología profunda.

✓ Todo lo cual significa, en una apretada síntesis

(1) Elementargedanke = forma pura, original, primaria
(2) Volkergedanke = expresión de (1) cultural y geográficamente condicionada; su inflexión concreta en un tiempo y espacio determinado.

Las ideas de Bastian influyeron no solamente en las teorías de Jung y sus discípulos, como modo de conceptualizar la sustancial distinción entre el concepto de arquetipo y el de imagen arquetípica (esta última, en tanto respuesta secundaria al fundamento arquetípico), sino también en la de mitólogos célebres como Joseph Campbell. Este solía citar con frecuencia a Bastian en sus obras, llegando incluso a dedicarle elogiosos comentarios en la serie documental “Mythos”, estrenada en 1999 con la presentación de la actriz Susan Sarandon. Concretamente, alusiones a las ideas de Bastian pueden encontrarse en el primer capítulo de la serie, “Psyche & Symbol - The psychological impulse for and response to myth”. En nuestras reuniones de la Joseph Campbell Foundation (Grupo Buenos Aires), Bastian es usualmente referenciado como uno de los autores imprescindibles.

Por último, recordemos que para el mismo J. Campbell, tanto el mito como el rito son, simultáneamente, pistas de aquello universal o permanente en la vida humana (en un sentido, sobre todo, psicológico y/o metafísico), como también reflejo de la escena local, histórico y sociológica, de un determinado pueblo o comunidad, en franco despliegue de su experiencia en el mundo.


🎨 Pintura: Diego Oscar Ramos - Arte Visual

📚 (*) Fuente de la cita: “Das Beständige in Den Menschenrassen Und Die Spielweite Ihrer Veränderlichkeit”, Dietrich Reimer, Berlín, 1868, p. 88.

sábado, 18 de julio de 2020

El mejor momento de las religiones


"(...) La que tal vez constituya la aportación más importante de la religión a los debates de la política pública es la capacidad de verlo todo dentro de un proceso que se desarrolla a lo largo de mucho tiempo. Las personas tienen hoy una conciencia más clara que nunca de las amplias dimensiones del tiempo. La ciencia nos ha enseñado que el
mundo se creó hace, aproximadamente, 13,5 miles de millones de años y que los seres humanos han evolucionado durante cientos de millones de años. Incluso hemos descubierto que hace 30.000 años ya cocinábamos el pan en los hornos. Sin embargo, estamos afligidos por políticas a corto plazo que han demostrado ser absurdas, sobre todo frente al cambio climático. Los políticos tienden a pensar solo en las próximas elecciones; la mayor parte de las empresas, en el próximo balance; los periodistas, en la próxima fecha límite. Las religiones deben dar a conocer que nuestra
comunidad incluye a quienes murieron hace miles de años e incluso a quienes aún están por nacer. ¡Para construir una catedral en la Edad Media se necesitaban entre cincuenta y cien años!

Este discurso puede parecer demasiado optimista y fácil, como si las religiones fuesen oasis de reflexión serena, tolerante e inteligente. Se puede objetar que en todo el mundo los conflictos están alimentados por las divisiones religiosas: el terrorismo islamista está muy difundido; el fundamentalismo hinduista está echando más leña al fuego del nacionalismo de la India; y los budistas persiguen a los musulmanes en Myanmar. También los cristianos tenemos una historia de violencia de la que avergonzarnos. «¡Tened los pies en la tierra!», nos dicen.

Todo esto es cierto. Me gustaría sugerir que el fundamentalismo es una característica de la modernidad. Está el fundamentalismo científico, bastante ingenuo, de los ateos del siglo XX, al estilo de Richard Dawkins; está el fundamentalismo de mercado, que sostiene que, si confiamos en la mano invisible del mercado, entonces todo irá bien. Estamos afligidos por diferentes modos de pensar reduccionistas, que ofrecen claves simplistas para comprender la realidad. La complejidad de la conciencia humana se reduce a la activación de las sinapsis. El fundamentalismo religioso es típico de este reduccionismo moderno. Se desarrolló a principios del siglo XX en los Estados Unidos como reacción al fundamentalismo científico y a la teología liberal. No tiene nada de
específicamente religioso.

En su mejor momento, cuando oponen resistencia a la seducción de las verdades simplistas, las religiones nos vuelven a llevar a los grandes interrogantes de la existencia
humana: ¿Qué significa ser humano? ¿Cuál es nuestro destino? ¿Hay algo más que la nada? ¿Tenemos algo de lo que alegrarnos? ¿Podemos tener esperanza? Cada una de las grandes culturas se ha cimentado a partir de estas preguntas. Sin embargo, nuestra presurosa e inquieta cultura, con su escaso poder de concentración y su frenético ajetreo, corre el riesgo de olvidarlas. El padre Adolfo Nicolás, superior general de los jesuitas hasta hace unos meses, sostiene que nuestro mayor peligro es la globalización de la superficialidad. Cuando la religión está en su mejor momento y se olvida de intentar ser relevante, su contribución más grande a nuestra sociedad es devolvernos a estas preguntas fundamentales, aunque nuestras respuestas solamente lleguen a rozar el borde del misterio. Como decía santo Tomás de Aquino, nos unimos a Dios como a algo Desconocido".

〰 Tymothy Radcliffe O.P, 
"El borde del Misterio. Tener fe en tiempos de incertidumbre", 
Ediciones Mensajero, Bilbao, 2016, p 9-10.

lunes, 13 de julio de 2020

Encuesta sobre creencias religiosas en el mundo



📌 Una encuesta sobre el fenómeno religioso con proyección internacional fue publicada en el año 2015 por la empresa de consultoría e investigación Voices!, con sede en Argentina.

Y aunque los resultados de estos trabajos necesitan ser periódicamente revisitados, los datos reflejan que con excepción de Europa Occidental y otros pocos países, las creencias religiosas siguen firmes a nivel mundial.

⚠ Muestra: 66.000 personas en 68 países del mundo.

Según los resultados obtenidos,

✔ el 63% de la población mundial se declara religiosa; el 20% no, y el 11%, ateo convencido.

✔ el 90% de la población tailandesa se manifiesta creyente, siendo el país más religioso del mundo.

✔ el 61% de la población china se declara atea, sólo el 7% afirma ser creyente (no habría que dejar de considerar la peculiaridad del régimen político y social de censura que gobierna ese país).

✔ África y Medio Oriente son las regiones con mayor población creyente del mundo: entre el 82% y el 86% de la población, respectivamente.

✔ Europa Oriental y América ocupan el segundo y tercer lugar por creyentes: 71% y 66% de la población.

✔ Europa Occidental y Oceanía son las regiones menos religiosas del mundo: según la encuesta, la mitad de la población lo es y la otra mitad no.

❗ (Para leer la nota completa, sugerimos descargar ambas imágenes, las cuales están en formato .png de alta resolución).
© Publicado originalmente en el suplemento "Valores Religiosos" del diario Clarín (Mayo 2015).

viernes, 10 de julio de 2020

Sobre Acción y Contemplación (II)

📷 Los créditos de la imagen son del fotógrafo jesuita Jeff Pioquinto.

 Reconocemos la importancia de un viejo aforismo: “Si no genera humanidad, no es espiritualidad”. Ser contemplativos en la acción supone, en primer término, la capacidad para tomar distancia de las cosas y atender a la realidad con una perspectiva más amplia. Sólo desde ese lugar puede aflorar la nueva comprensión que nos permita apartar el imperativo del rendimiento y reparar en lo que sucede sin enredarnos con nuestro propio fondo emocional, con nuestros prejuicios y nuestros preconceptos. La contemplación supone una ascesis, pero lejos de ser una meta, es antes bien el estado natural del cual por distintas causas nos fuimos alejando. El riesgo de una vida superficial es el de empantanarnos en la mera realización de tareas, sin escuchar el llamado profundo de nuestro corazón. También otro riesgo es quedarnos atrapados en las historias personales de aquellos con quienes coincidimos por el viaje de la vida. Historias que no pocas veces nos rebasan, pudiendo incluso aprisionarnos. De allí la importancia del binomio “Contemplación” y “Acción” propuesto por la tradición ignaciana, como tensión existencial a explorar en nuestro itinerario. Cualquier persona que intenta hallar el tesoro en su vida y el sentido de lo que la rodea, atraviesa este binomio en las estaciones de su viaje. Un tercer riesgo, no menor en sociedades liberalmente atomizadas, es el del abandono de la acción, o escapismo espiritual. El amor, decía Ignacio en sus Ejercicios Espirituales, se pone más en obras que en palabras (EE 320), por ello la esencialidad de la acción teñida, discernida por la contemplación. Se actúa porque se contempla, y se contempla porque se actúa. Esa es la clave sintetizada en la maravillosa expresión de Jerónimo Nadal, que reposa en la confianza de saber que nunca se está solo; que en todo lo humano, aún en lo incomprensible, el Misterio está siempre presente.

Juan Manuel Otero Barrigón

miércoles, 8 de julio de 2020

Algunas precisiones en torno a los Misterios de Eleusis (Dr. Néstor E. Costa)

"Los Misterios Eleusinos", Paul Sérusier, 1888

Hoy vamos a comenzar con un tipo de reflexión cuyo contenido se halla directamente relacionado con ciertos mitos. Me refiero a los Misterios de la antigüedad, palabra que de por sí suele generar en muchas personas una fuerte atracción, cuando no una gran curiosidad por saber en qué consistían los mismos. Estos Misterios, debían considerarse como verdaderas iniciaciones, a punto tal, que Arístides en el siglo II de nuestra era dijo que quienes tenían la fortuna de participar en ellos sentían que era algo "nuevo, sorprendente, inaccesible a la cognición racional".
Han sido, sin lugar a dudas, dentro de nuestra tradición greco/latina los Misterios Eleusinos o de Eleusis los más importantes del mundo antiguo. Eleusis era una localidad situada a pocos kilómetros de Atenas y se sabe que al menos desde mil años antes de Cristo se llevaron a efecto ceremonias iniciáticas en el Templo allí situado con el fin de rendirle culto anualmente a la diosa de la tierra Deméter (Ceres para los romanos) y al rapto de su hija Perséfone, por el dios del infierno Hades. Según autores, parece ser que estos rituales, que como tales convocaban al mito, provenían de Creta. Por otra parte, es interesante lo que destaca Bentue, cuando señala que el prefijo "De" que inicia el nombre de la diosa, equivale a "Ge", que significa tierra, de lo que se deriva su simbolismo como "Madre Tierra".
Este mito, ha llegado en su versión más original en un texto del siglo VII a. de C., conocido como "Himno Homérico a Deméter". Hay que destacar que hay pasajes del mismo dañados y si bien no es nuestra intención transcribirlo en su totalidad, nos parece interesante su inicio, que para nuestros fines es importante:"Comienzo por glorificar en mi canto a Deméter, veneranda diosa de hermosa cabelllera, y a su esbelta hija (Perséfone) a quien arrebató Hades".

(...)

Respecto al elaborado ritual iniciático de los misterios eleusinos, debemos recordar que sus protagonistas principales son las diosas Deméter y su hija Perséfone, la que había sido raptada por parte de Hades, dios del Infierno y de los muertos para hacerla su esposa, rapto, por otra parte, que cae dentro de lo que se considera una acción arquetípica, dado que ha sido frecuente en muchas tradiciones y común en la Grecia Clásica. Pero antes, será necesario saber, muy sucintamente, como fue que se erigió este Templo en Eleusis y el papel que juegan en estos Misterios ambas diosas.
Perséfone, a quien también se la conoce como Core, estaba recogiendo flores en un campo junto a otras doncellas cuando ve un hermoso "narkissos" (narciso) al que quiere recoger, pero en ese momento "se abrió la tierra de anchos caminos en la llanura de Nisa y por la abertura, salió el soberano Polidegmón (Hades)...llevado por sus corceles inmortales y arrebatándola contra su voluntad en carro de oro, se la llevó mientras lloraba y gemía" (Fragmento del Himno Homérico a Deméter).
Esos gritos fueron escuchados por su madre, la que sintió que un agudo dolor traspasaba su pecho. La diosa anduvo deambulando muy entristecida durante nueve días, en los cuales no gustó de la ambrosía, ni del dulce néctar que era patrimonio de los dioses. Al fin de su peregrinar es recogida en la casa de Metanira y ésta le ofrece una copa "llena de vino dulce como la miel, pero la diosa la rechazó, afirmando que le estaba vedado beber el rojo vino; le rogó, en cambio, que le diera una mezcla de harina con agua y menta molida" (Ibidem de cita anterior) Metanira, sin saber aún que era la diosa, dado que para los mortales es muy difícil reconocer por su aspecto a los dioses, le preparó la mixtura y se la ofreció a Deméter, quien la aceptó de conformidad con el rito.
El pasaje al que hemos dado cita es sumamente importante para comprender la celebración del rito mistérico de Eleusis. Luego de ciertos sucesos, que no hacen al meollo de nuestros fines, Deméter se da a conocer como diosa de la tierra y de la fecundidad y que, como tal, representaba la mayor utilidad y alegría tanto para los inmortales como para los mortales y entonces ordena que se le construya un gran templo y le dice al pueblo que ella, en persona, les enseñará los Misterios.

(...)

Ya hemos señalado que el Templo de Eleusis fue una creación de Deméter para su honra y la de su hija. Veamos qué debían hacer los que pretendían asistir a dichos misterios, lo que no era fácil, dado que se necesitaba ser iniciado para poder aspirar a los mismos. En resumidas cuentas, en ellos se convocaba la aparición de la mencionada diosa y la de su hija Perséfone regresando del Hades para encontrarse gloriosamente con su venerada madre.
Según se relata en "El camino a Eleusis", en ningún otro mito se escenificó en mayor medida la comunión entre los hombres y los dioses, entre los vivos y los muertos que en Eleusis. Estos cultos mistéricos tenían lugar dos veces al año; uno en la primavera (el "anthesterion") donde, durante dos días, se celebraban los "Misterios menores" o Pequeñas Eleusinas en los campos donde se suponía había sido rapatada Perséfone y en otoño (el boedromion), el que duraba una semana entera, pero ya en Eleusis, también llamado los "Misterios mayores" o Grandes Eleusinas.
Dichos rituales. siempre estaban dirigidos por "hierofantes" es decir, sacerdotes especializados en el ritual. A quienes se iban a iniciar se los denominaba "mystai", siendo la misión de los "hierofantes" mostrarles las cosas sagradas, las que constituían el núcleo del misterio, además de anunciarles los diversos pasos que debían llevar a cabo durante su estadía en el Templo, incluyendo ciertos brebajes especiales que se les suministraba. Debía transcurrir un año entre las Pequeñas Eleusinas y las Grandes Eleusinas, antes que los "mystai",luego de exigentes ejercicios ascéticos durante ese tiempo,fueran admitidos en Eleusis para lograr pasar de la categoría de "mystai" a "epoptai", es decir, "los que han visto".

(...)

Los que asistían al rito de Eleusis, el que duró muchísimos siglos y el secreto que juraban mantener de lo que habían observado, ha sido notable, dado la enorme cantidad de gente que durante centenares de años había tenido la suerte de asistir. De esa experiencia inefable, los autores han señalado casi con unanimidad la transformación que habían vivido los iniciados.
Por otra parte, el mito de Deméter y Perséfone, su hija, están indisolublemente ligados. Por orden de Zeus, nos cuenta el mito, Perséfone pasaría una tercera parte de su vida en el Infierno y el resto del tiempo con su madre. La tradición, ubica a Deméter y su enojo con la esterilidad de la tierra que correspondería con la época del invierno, con lo cual se alteraba el orden del mundo, el que se restituía cuando nuevamente se unía a ella su hija, durante la primavera y verano. Pero esta interpretación difiere, sin que para ello debamos anularla, de la psicológica y que nos brinda Jung.
Deméter y Perséfone o Core, completan lo femenino en su caracter de ánima. De ahí que esta arquetipo puede aparecer a veces en forma positiva y a veces en forma negativa, tanto hacia lo alto como hacia lo bajo, genera cosas "ocultas" y muchas veces "secretas". Por otra parte, ambas diosas, representan lo más viejo y lo más joven, lo más fuerte y lo más débil, con lo cual, según Jung, amplían la estrecha consciencia individual hacia una personalidad mayor, más amplia. Nos dice el investigador suizo, que la psique existente antes de la consciencia, en este caso la hija, también participó de la psique materna mientras estuvo en su seno, pero también posteriormente, al nacer. Por eso podría decirse que cada madre contiene dentro de sí a su hija, y cada hija a su madre y que cada mujer se prolonga hacia atrás en la madre y hacia adelante en la hija.


Néstor E. Costa es el Presidente de la Asociación de Formación e Investigación en Psicología Analítica -AFIPA- Grupo de Desarrollo reconocido por la IAAP (International Association for Analytical Psychology), con sede en Buenos Aires, Argentina. Doctor en Psicología. Ex Vice Decano del Departamento de Psicología de la Universidad John F. Kennedy, fue uno de los fundadores de AFIPA en los primeros meses de 1996.


martes, 7 de julio de 2020

Notas sobre Activismo Espiritual (d)


"Mammon" de Frederick Watts. 1884

Fundamentos de la pseudoreligiosidad tecnocrático consumista:

Dominada por el modelo de “Mammón” (Mt 6, 24)

1) Producir sin parar
2) Tener cada vez más
3) Poder gastar sin limitaciones
4) Aparentar (Acentuación de la “Persona” -C.G.Jung-, olvido del Self)
5) Éxito en la vida y hacer carrera como metas supremas
6) Entretenerse
7) Eliminar la lucha y el sacrificio
8) Pensar sólo en uno mismo
9) Dominar a los demás
10)Violentar a la naturaleza para satisfacer necesidades propias

Principales fuentes de adoctrinamiento: Dispositivos de la cultura desacralizada > Medios de comunicación dominantes, Propaganda, abuso de nuevas tecnologías, Teorías filosóficas subjetivistas, Políticas alienantes, Positivismos, etc.

Templos/Catedrales de culto: bancos, hipermercados, shoppings, bolsa de valores.

Consecuencias bio-psico-sociales-espirituales: exclusión, miseria, daño ecológico, relaciones abusivas, egoísmo, narcicismo, pseudoespiritualidad, vida líquida (Z. Bauman), exceso de positividad (Byung Chul Han), “cultura del descarte” (Papa Francisco).

Frente al escenario vigente establecido, es responsabilidad de toda persona consciente expandir la convocatoria a construir una sociedad alternativa, sobre las bases de la orientación hacia la trascendencia, la humanidad, la integración, la justicia, la solidaridad, y la vuelta al Ser.


Cuarta Serie - Juan Manuel Otero Barrigón

sábado, 4 de julio de 2020

Sobre Acción y Contemplación

Imagen: Loyola Marymount University

La vida contemplativa no está reñida con la actividad en el mundo, sino que más bien la supone. La espiritualidad ignaciana refleja este principio con una bella expresión, “ser contemplativos en la acción”. Ignacio de Loyola rompía, de esta manera, con esquemas dualistas enquistados (profano-sagrado, cielo-tierra, natural-sobrenatural), a la par que proponía evitar las polarizaciones que en nuestra experiencia en el mundo con tanta frecuencia solemos construir. Actitud que nos movería a “cultivar” la espiritualidad disociándonos de los problemas y desafíos del mundo actual (pobreza, injusticia, desigualdad, corrupción), o bien caer en un activismo atropellado, elusivo de sus propios fundamentos, y negador de lo Sagrado en la historia. Por el contrario, la invitación ignaciana es a aprender a “ver a Dios en todas las cosas”, experiencia intimísima que nos permite ofrendar una respuesta transformadora de realidades, poniendo todos nuestros dones y talentos al servicio de los demás.

Juan Manuel Otero Barrigón

jueves, 2 de julio de 2020

Sobre la Peste


"La vida no es más que una lucha contra la muerte, lucha perdida de antemano. Hay dos únicas herramientas para esa lucha. Lo sagrado y el arte.
Si esta peste, o como se la quiera llamar (prefiero "peste"), sirve o puede servir para algo, es para afinar una o, mejor, ambas herramientas".

〰 Angel Faretta, autor de "La cosa en cine. Motivos y figuras" (2013), "La pasión manda. De la condición y representación melodramáticas" (2010),y "Espíritu de simetría" (2008), entre otros. Reflexión extraída de su Diario personal.

sábado, 27 de junio de 2020

Sobre la desaparición de los rituales (II)


"(...) La desaparición de los símbolos remite a la progresiva atomización de la sociedad. Al mismo tiempo la sociedad se vuelve narcicista. El proceso narcicista de interiorización desarrolla una animadversión hacia la forma. Las formas objetivas se rechazan a favor de los estados subjetivos. Los rituales son inasequibles a la interioridad narcicista. La libido del yo no puede acoplarse con ellos. Quien se entrega a los rituales tiene que olvidarse de sí mismo. Los rituales generan una distancia hacia sí mismo, hacen que uno se trascienda a sí mismo. Vacían de psicología y de interioridad a sus actores.

Hoy la percepción simbólica desaparece cada vez más a favor de la percepción serial, que no es capaz de experimentar la duración. La percepción serial como captación sucesiva de lo nuevo no se demora en ello. Más bien se apresura de una información a la siguiente, de una vivencia a la siguiente, de una sensación a la siguiente, sin finalizar jamás nada. Las series gustan tanto hoy porque responden al hábito de la percepción serial. En el nivel de consumo mediático la percepción visual conduce al <binge watching>, el atracón de televisión o el visionado bulímico. La percepción serial es extensiva, mientras que la percepción simbólica es intensiva. A causa de su carácter extensivo la percepción serial presta una atención plana. Hoy la intensidad deja paso en todas partes a la extensión. La comunicación digital es una comunicación extensiva. En lugar de crear relaciones se limita a establecer conexiones.

El régimen neoliberal fuerza a percibir de forma serial e intensifica el hábito serial. Elimina intencionadamente la duración para obligar a consumir más. El constante update o actualización, que entre tanto abarca todos los ámbitos vitales, no permite ninguna duración ni ninguna finalización. La permanente presión para producir conduce a una <pérdida del hogar>. A causa de ello la vida se vuelve más contingente, más fugaz y más inconstante. Pero morar necesita duración".

"La desaparición de los rituales", Editorial Herder, Barcelona, 2020, p. 9-10.

jueves, 25 de junio de 2020

Sobre la desaparición de los rituales (I)


"Uno de los problemas más serios de nuestro tiempo es la mengua de esa compenetración que crean los símbolos comunes. (...) Si solo se tratara de que la sociedad se fragmenta en pequeños grupos, cada uno de los cuales desarrolla sus propias formas de compenetración simbólica, eso no sería un proceso especialmente difícil de comprender. Muchísimo menos comprensibles son la aversión y la repugnancia generalizada hacia el ritual en general. <Ritual> se ha convertido en una palabra escandalosa, en expresión de un conformismo vacío. Somos testigos de una revolución general contra todo tipo de formalismo, es más, contra la <forma> en general".

〰 Mary Douglas, 
"Ritual, Tabu Und Körpersymbolik", Frankfurt del Meno, Fischer, 1974, p. 11.

viernes, 12 de junio de 2020

Pioneros en "Psicología de la Religión": (5) Henri Delacroix


Henri Delacroix (1873-1937) fue un psicólogo francés al que la historia de la disciplina ha postergado bastante en sus archivos de la memoria. Próximo a la filosofía de las formas simbólicas de Ernst Cassirer, con el que compartió una herencia humboldtiana, Delacroix analizó la religión, el lenguaje y el arte como universos simbólicos, formas de expresión y constitución tanto del pensamiento como del sentimiento. Desarrolló así una línea de investigación en psicología general en la que pueden situarse tanto sus sucesores en la cátedra de psicología de la Sorbona, M. Pradines, como el que fuera su alumno y posterior asistente en cursos, 1. Meyerson.

Su obra fue altamente reconocida durante el período de entreguerras, aunque posteriormente descartada por la corriente que se impuso tras la Segunda Guerra Mundial, de orientación fundamentalmente experimental. Sus estudios sobre la experiencia mística, la fe, el signo linguístico y la percepción musical conservan sin embargo un grandísimo interés para los interesados en una psicología de carácter cultural.

En su estudio clásico sobre el misticismo, condensado con el título "Études d'histoire et de psychologie du mysticisme; les grands mystiques chrétiens" (1908), Delacroix planteaba que para una comprensión de la esencialidad del misticismo cristiano se requiere un estudio profundo de la vida de sus grandes ejemplos. De esta manera, partiendo en sus análisis de las figuras de Teresa de Jesús, Madame Guyon, San Francisco de Sales y San Juan de la Cruz, entre otros, afirmaba que el místico posee una aptitud singular, que bebe de las aguas de la riqueza extraordinaria de la vida subconsciente.  Según su mirada, el místico se vale de los procesos fisiológicos y psicológicos de forma excepcional, incluyendo los automatismos e intuiciones de la vida subconsciente, para la transformación total de su personalidad.  Por esta ruta, y lejos de considerar la vida mística como reflejo de empobrecimiento emocional, disociación o psicosis, proponía que las sucesivas etapas de la vida mística representaban una forma nueva y creadora de existencia. O, en sus propias palabras: "Para entender el misticismo cristiano hay que acercarse directamente a los grandes místicos, sino hay riesgo de no ver otra cosa que sus características inferiores y de confundirlo con los accidentes nerviosos que lo complican, el histerismo o la locura religiosa".

Delacroix sostenía que los místicos, separados en el tiempo, el espacio y el medio histórico, constituyen un grupo, y su experiencia se liga a un mismo tipo psicológico. Así, un análisis comparado permite reflejar una sucesión de estados que dan forma a las exigencias comunes de todos los místicos, particularmente los del ámbito cristiano. Tienen por base el ascetismo, fundado en la renuncia, la mortificación, la simplificación y la concentración del pensamiento. Cesado luego el esfuerzo personal, aparecen los estados de éxtasis: la conciencia del yo individual y del mundo se obnubilan, y se organizan sentimientos de exaltación y alegría, alrededor de una intuición confusa, sentida como divinidad por su carácter espontáneo. Para Delacroix, este estado de éxtasis, interpretado por muchos psicólogos como el más característico de los místicos cristianos, no es más que uno de los estados que llevan al misticismo. Tras este espacio de enorme júbilo, sobreviene un período de crisis, de vacío, de muerte espiritual. La culminación del misticismo es el estado teopático, al que no todos los místicos llegan. Esta estación es más compleja que el éxtasis, ya que satisface simultáneamente las exigencias de la acción y de la contemplación. El místico anula solamente la acción individual; es un Dios interior el que opera y construye las cosas. La transformación global que se produce en la personalidad de los místicos discurre, así, mediante una serie de estados. 

Finalmente, y en otro de sus valiosos aportes, Delacroix publicó en 1902 "La Religion et la Foi", donde se dedicó a explorar la fe como el fenómeno religioso esencial para la psicología. Allí planteó que el análisis psicológico exhibe que en la fe religiosa se mezclan varias formas de creencia: la racional, que aspira hacia la certidumbre científica; la sentimental, que se sostiene sobre necesidades y tendencias; y, por último, la creencia por autoridad, que se recuesta sobre el poder y el rol de las instituciones. Cada religión, propuso el psicólogo francés, privilegia alguna de estas tres actitudes. Por otra parte, a lo largo de la historia predominaron unas u otras según el contexto de la época. Así, mientras que en la Edad Media predominaba una fe basada en la razón (Santo Tomás de Aquino), el desarrollo científico posterior fomentó una creencia sentimentalista, reaccionando contra una cultura intelectual demasiado agobiante. Delacroix analizó de esta manera la evolución de la fe, la utilización religiosa que se ha hecho de ella y la justificación doctrinal que la ha acompañado. Esta fue la puerta de entrada para abordar luego la experiencia religiosa de los individuos, a través de casos concretos (misticismo, inspiración profética, fanatismo, etc). 

Se trató, como podemos entrever, de una manera fresca y novedosa de comprender la vida íntima de las experiencias religiosas y místicas de radicalidad existencial, en una dirección muchas veces opuesta a la de la mayoría de sus contemporáneos que hasta ahora hemos tenido ocasión de explorar.


Reseña de Juan Manuel Otero Barrigón

Fuentes consultadas:
* Hollenback, Jess Byron. Mysticism: experience, response and empowerment. The Pennsylvania State University Press, Pennsylvania, 2000.
* Nelstrop, L. & Onishi, B.  Mysticism in the French Tradition: Eruptions from France. Routledge, New York, 2016.
* Pizarroso, N. & Fruteau, F. Henri Delacroix (1873-1937): hacia una psicología de las formas simbólicas. Revista de Historia de la Psicología, Madrid, 2004. Vol. 25, nro 4, pp. 129-140. 
* Talar, C.J.T. Modernists and mystics. The Catholic University of America Press, Washington, 2009. 

viernes, 5 de junio de 2020

Sobre lo Colectivo prendido fuego

Pintura: Kambui Olujimi, The 3rd Precinct Burns in Minneapolis (2020). Cortesía del artista

En su "De bello Gallico", Julio César se refirió con la expresión <furor teutonicus> a la actitud belicosa y de loco heroísmo que expresaban algunos combatientes germánicos al enfrentarse con los ejércitos de Roma en el siglo I a.c: desnudos, aullando salvajemente, a pecho descubierto, y con las caras pintadas. Por su parte, existía un grupo de guerreros nórdicos de élite que según los relatos lograban alcanzar estados enloquecidos durante las batallas, y a los cuales la tradición bautizó "berserkers". En el ciclo mitológico irlandés, Cúchulainn era un guerrero símil al Aquiles griego, que mató tanto a amigos como enemigos. Y en la misma Grecia, Eris, la diosa griega de la discordia y la lucha, propició la Guerra de Troya. Sin olvidarnos tampoco de Kali, la diosa hindú con un tigre por vájana, y cuyo nombre deriva de sufrimiento, dolor, inquietud y sobresalto, que también supo incitar a la guerra. Las referencias míticas podrían multiplicarse. Los disturbios (riot, en inglés), estados contagiosos de posesión regresiva, pertenecen a este reino arquetípico. En su obra "Civilización en Transición" (Vol. 10 de las <Collected Works>) C.G.Jung escribió que "el hombre colectivo amenaza con sofocar al hombre individual, de cuyo sentido de responsabilidad todo lo valioso en la humanidad depende en última instancia...los verdaderos líderes de la humanidad son siempre aquellos que son capaces de autorreflexión".

Juan Manuel Otero Barrigón


miércoles, 3 de junio de 2020

Notas sobre Activismo Espiritual (c)

Pintura: Michael ILE

El trabajo pionero de la educadora humanista Rachael Kessler (1946-2010) fue de un inmenso valor para destacar la importancia de cultivar la inteligencia espiritual en la educación de los niños, adolescentes y jóvenes, así como la relación inversamente proporcional existente entre una vida espiritual intensa y comportamientos socialmente destructivos como las adicciones y la violencia social, un aspecto otrora ya señalado por C.G.Jung, J. Campbell, M. Woodman, y otros. Kessler destacó la consideración del aula como centro de pertenencia y desarrollo personal, mucho más allá del mero espacio para la adquisición de conocimientos y habilidades útiles para la vida personal y profesional. Con un espíritu de similar profundidad a la de otros grandes pedagogos de los siglos xix y xx (Bosco, Montessori, Steiner, Freire, etc), Kessler se preguntó, en la línea de James Hillman, qué podría hacerse para que algunas clases tuvieran “alma”, y cómo los docentes pueden aprender a discernir cuando se accede al corazón de los alumnos. Desde esas experiencias intensísimas de relación y aprendizaje es que logran consolidarse los patrones de motivación intrínseca y promoción espiritual. Fue así que propuso “7 puertas” para penetrar en la interioridad de los alumnos, accesibles ya desde la misma infancia, como espacios susceptibles de estímulo a través de muchas oportunidades presentes en la vida escolar y universitaria:

1) la necesidad de conexiones profundas, 
2) el deseo de silencio y soledad, 
3) la búsqueda de significado y propósito, 
4) el hambre de alegría y disfrute, 
5) el flujo creativo, 
6) la urgencia de trascendencia, y 
7) la necesidad de iniciación. 

La apertura respetuosa de cada una de estas puertas es la posibilidad que docentes y profesores tienen de estimular las voces interiores, consolidar reglas comunes para la convivencia, facilitar el despliegue de las preguntas últimas y promover el cuidado atento de la dimensión espiritual como condición necesaria para lo que a partir de hoy denominaremos un "existir conscienzado". Y ello, porque el ámbito de la inteligencia espiritual es la misma vida.

Tercera Serie - Juan Manuel Otero Barrigón