miércoles, 20 de julio de 2016

Shangri-La (3): Thoreau en Walden

Henry David Thoreau

Escritor, poeta, filósofo, objetor de conciencia, libertario, ícono en el movimiento de resistencia civil. Referirse a Thoreau (1817-1862) supone, indefectiblemente, hacer alusión a Walden Pond, el mítico lago de Massachusetts en cuyas cercanías vivió durante dos años, dos meses y dos días, en un exilio autoimpuesto y motivado por su búsqueda trascendental. Con este proyecto de vida ermitaña, al aire libre, cultivando sus propios alimentos y escribiendo sus vivencias, Thoreau perseguía varios objetivos. Por un lado, demostrar que la vida en la naturaleza es la verdadera vida del hombre libre que ansíe liberarse de las esclavitudes de la sociedad industrial. Por otra parte,  hacer evidente que la comprensión de los recursos de la naturaleza, sus leyes, sus recompensas, son un camino que el hombre no puede olvidar gratuitamente. Podría decirse que Thoreau era, con su impronta trascendentalista, un verdadero taoísta filosófico (para profundizar en la naturaleza del taoísmo filosófico, los invito a visitar mi blog alterno, "Otro Bosque Taoísta"). 

Vista aérea del lago Walden Pond: con una superficie de 25 ha y un perímetro de 2,5 km, el mítico lago se encuentra en Concord, estado de Massachusetts (E.E.U.U)


Thoreau construyó con sus propias manos la cabaña en la que vivió en las cercanías del lago, quedando su experiencia inmortalizada en el famoso escrito Walden, la vida en los bosques, un ensayo publicado en el año 1854, y considerado una de las obras de no ficción más populares de la narrativa estadounidense. 

Sección del lago cercana a la cabaña donde vivió Thoreau


Pese a lo que se podría creer, este amigo de las largas caminatas y de las cabañas en el bosque, no fue un hombre desentendido de su tiempo. Defendió a los esclavos, a los indios que fueron expulsados de sus tierras, a los perseguidos. Antes de instalarse en Walden, se opuso a la guerra norteamericana contra México, por lo que se negó a pagar impuestos, y fue preso por ello. Desde la prisión, escribió el que sería considerado con el paso del tiempo su segundo gran ensayo, "Desobediencia civil". Fue amigo y seguidor de otro gran filósofo estadounidense: Ralph Waldo Emerson, quien en aquella ocasión lo sacó de la cárcel pagando la fianza. Junto a él y a la escritora Margaret Fuller, formó parte de la corriente Trascendentalista.

Dibujo de Sophia Thoreau, hermana de Henry David, donde retrata la cabaña construida por su hermano


Atento observador de la naturaleza, escribió que la mayoría de los hombres viven infelices en medio de la “desesperación”, y muchos acumulan o heredan bienes que no les sirven para alcanzar la felicidad. Creía en el estudio constante e individual fuera de las distracciones de las universidades, por lo que era un convencido autodidacta. Defensor de la vida simple, criticaba la posesión desmesurada de bienes. Thoreau comenzó a llevar un diario a los 20 años y escribió más de una decena de cuadernos, en los que  abordó prácticamente todos los aspectos relacionados con la mente y el espíritu, la sociedad y la política en la vida de los individuos.

Réplica de la cabaña original (ya desaparecida) en el mismo sector el que Thoreau la había construido

Buscando demostrar que la autarquía era viable, en un gesto revolucionario con el que pretendía rechazar tanto la vida moderna como la alienación inherente a la vida en sociedad, Thoreau fue capaz, para construir su cabaña, de hacer acopio de unas cuantas tablas (la mayoría toscas), unas tablillas de desecho para el tejado y los costados, unos listones, dos ventanas con cristales de segunda mano, mil ladrillos viejos, dos barriles de cal, cerdas, un manto de fundición, clavos, bisagras y tornillos, un picaporte y tiza.

Dibujo de la cabaña vista desde arriba

Réplica del interior de la cabaña

Estatua en homenaje a H.D Thoreau a metros de la cabaña actual

Cartel con frase de Thoreau en las cercanías de la cabaña. Dice: "Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido".

    Thoreau es un gran compañero de viaje, una influencia decisiva para aquellos que apostamos a otra manera de mirar, de soñar, de relacionarnos con los demás. También, para quienes gustan de cultivar un pensamiento propio, a contracorriente de las tendencias y lo establecido por la época, procurando mantener, siempre encendido, el fuego incontaminado de la propia interioridad.

    Piedra que indica el lugar exacto en el que fue descubierta la cabaña de Thoreau, a metros de la réplica actual



    Autor: Juan Manuel Otero Barrigón

    Shangri-La (2): Jimmy Page en Boleskine House


    Continuando con nuestro recorrido por los espacios sagrados de conocidas figuras del arte, la religión y el mundo del pensamiento, hoy vamos a introducirnos en algunos detalles de una de las mansiones más célebres del universo ocultista del siglo xx: The Boleskine House. La historia cuenta que el célebre mago y ocultista británico Aleister Crowley, conocido en el ámbito esotérico como la Bestia 666, tras intentar acondicionar las habitaciones de su mansión en Chancery Lane, Londres, para realizar sus rituales mágicos, concluyó que aquel no era el lugar más indicado para sus ceremonias y decidió buscar otro sitio más apropiado. Viajó a lo largo y ancho del país, hasta que en Agosto de 1899 encontró el lugar ideal a orillas del lago Ness, en la localidad de Foyers, en Escocia. Se trataba de The Boleskine House, una mansión aislada y rodeada de bosque, con una pesada historia a sus espaldas, y que había sido construida en el siglo XVII sobre las cenizas de una antigua iglesia que se quemó con el párroco y sus feligreses adentro. Crowley consideraba a la mansión un lugar ideal para realizar el rito de Abramelin, un complejo ritual de invocación del Santo Ángel Guardián, debido a ciertas características espaciales como la orientación de la entrada, la seclusión, una terraza y un cuerpo acuático que proveían las condiciones mágicas para este ritual. Allí, noche tras noche y durante 3 años, el mago llevó acabo sus rituales Thelema. Desde entonces la leyenda envolvió a la mansión, un lugar en el cual, según los relatos, seres de otro mundo vagan por la zona.  El propio Crowley afirmaba que las habitaciones se volvían oscuras en medio de un día soleado. “Puedo escuchar cómo la casa respira, cómo se mueve y tiene vida propia”, llegó a escribir en sus memorias. Cuando se bloqueaba en medio de sus soliloquios, solía recorrer el túnel secreto que unía a la casa con un cementerio cercano donde las brujas celebraban tiempos atrás sus aquelarres. Hoy en día el cementerio todavía se conserva y llama la atención que todas las tumbas tengan el mismo nombre grabado: Fraser. Crowley viviría en Boleskine House hasta 1913 cuando abrió vuelo y quiso expandir su magia por el mundo. Sin embargo, y según algunos de sus biógrafos, el mago había cometido un error fatídico: fue incapaz de cerrar las invocaciones. De este modo, los portales quedaron abiertos y los demonios convocados se quedaron a vivir en la mansión trayendo consigo las maldiciones que harían de los últimos años del mago un infierno de drogadicción y descrédito. Tiempo después, el nuevo dueño terminó suicidándose. Y fue en este contexto cuando Jimmy Page, líder de la famosa banda de hard rock Led Zeppelin, fascinado con la figura de Crowley y atraído por su oscura leyenda, compró la mansión en 1971, convirtiéndose esta en fuente de inspiración para el genial músico.

    Aleister Crowley


    Para decorarla, Page convocó al satanista Charles Pierce, buscando devolverle la antigua impronta oculta de la que había gozado tiempo atrás. Page mismo llegó a declarar que podía sentir la presencia de Crowley allí. Durante la gira que Led Zeppelin hizo por Estados Unidos en 1975, Page explicó: "La casa era propiedad de Aleister Crowley, pero hubo dos o tres dueños antes de que él se trasladara a ella. Fue construida sobre las ruinas de una iglesia que ardió con toda la congregación dentro. Las cosas que han sucedido en esa casa no tenían nada que ver con Crowley, las malas vibraciones ya estaban allí antes. Un hombre fue decapitado en su interior y, a veces, se puede oír su cabeza rodando por el suelo. De momento yo nunca lo he escuchado, pero un amigo mío, que es muy serio y no sabe nada de estas cosas, lo ha oído. Él pensó que eran los gatos paseando. Yo no estaba allí en ese momento, pero le dijo al ama de llaves, "¿Por qué dejan que los gatos se paseen por la noche? Hacen un terrible sonido, como si rodaran por los pasillos". Y ella contestó: "Los gatos son encerrados en una habitación cada noche". Fue entonces cuando le contó la historia de la casa. Así que ese tipo de cosas estaba allí antes de que Crowley llegara". Jimmy Page vendió The Boleskine House a comienzos de los años 90´. En la actualidad la propiedad conserva su atmósfera oscura y es considerado un lugar de culto para ciertos círculos ocultistas y espiritistas. 



    Exteriores de Boleskine House


    Fachada de la mansión, que todavía conserva su aura oscura y legendaria

    Jimmy Page fotografiado en la entrada a la casa


    Bolskine House es objeto de un interesante documental de la BBC en el que se aborda la figura de Crowley y el lago Ness.



    Plano de la mansión

    Interior de Boleskine House


    Desafortunadamente, aunque con cierto guiño a las leyendas tejidas a su alrededor, las últimas noticias sobre la mansión, de finales de Diciembre de 2015, daban cuenta de un feroz incendio que había llegado a destruir gran parte del lugar. Los portales, si debiéramos dar crédito al relato, continuaban abiertos.


    martes, 19 de julio de 2016

    Capitalismo y corporalidad (Federici)



    La historiadora y feminista italiana Silvia Federici reflexiona sobre cómo el sistema desvinculó al sujeto de su entorno y hasta de su propio cuerpo.

    Shangri La (1): C.G Jung en Bollingen

    En la novela "Horizontes perdidos", de James Hilton, Shangri-La es el nombre de una ciudad mítica del Himalaya, tierra de felicidad permanente, aislada del mundo, y cuyos habitantes gozan de una práctica inmortalidad. Los relatos sobre su existencia iluminan la imaginación y los sueños de aventureros y exploradores, que intentan descubrirla, llegar hasta ella. Por extensión, con el tiempo pasó a denominarse Shangri-La a todo paraíso terrenal de características utópicas. Pero además, y sin necesidad de apelar a imágenes legendarias, Shangri-La también es el nombre con el cual se nombra a aquel lugar, espacio, y rincón personal, cuyo valor es sagrado para quien lo habita, refugio que forma parte de la mitología individual que es inherente a cada ser. En este último sentido, todos tenemos (o bien podemos tener) nuestro propio Shangri-La individual.

    En esta serie de publicaciones que hoy comenzamos, la invitación es a explorar, a sumergirnos en el interior de algunos de estos espacios sagrados que formaron parte del imaginario, de la vida y de la leyenda que algunas figuras, sumamente inspiradoras para el autor de este blog, construyeron en torno a sí mismas. Sus propios Shangri-La personales.     

    En este, el primero de nuestros viajes, nos asomamos curiosamente al Shangri-La del genial psiquiatra suizo Carl Gustav Jung: Bollingen.  

    C.G.Jung compró la propiedad de Bollingen en 1922, y un año despúes, coincidente con la muerte de su madre, comenzó la construcción de su famosa torre circular de dos pisos, de profundo significado simbólico. Posteriormente, en 1927, 1931 y 1935 fue añadiendo paulatinamente tres edificios laterales a la estructura central, resultando una construcción con cuatro partes interconectadas. Durante un período de doce años alzó los fundamentos de la Torre con miras a una representación en piedra de su comprensión de la estructura de la psique. 

    Bollingen, a orillas de la cuenca Obersee del Lago de Zúrich, Cantón de San Galo, Suiza.

    En 1955, luego de la muerte de su esposa Emma, Jung añadió un segundo piso para simbolizar la "extensión de la conciencia alcanzada en la vejez". Durante gran parte de su vida Jung pasó varios meses al año viviendo en Bollingen, lugar en el que desarrolló gran parte de su actividad intelectual y artística. Hoy, la residencia es propiedad de un consorcio de la familia y no está abierta al público. La Fundación Bollingen, fundada en 1945, fue nombrada tras la residencia de Jung. Además, y cercana a la Torre de Bollingen se encuentra a su vez una edificación similar de quien fuera una de las grandes discípulas del sabio de Zurich,  Marie-Louise von Franz.


    La residencia en la actualidad
    C.G.Jung y su esposa Emma Rauschenbach en la entrada a la casa
    Ingreso a la Torre

    En el año 1950, con motivo de su 75 cumpleaños, Jung creó una estructura pétrea cúbica en la orilla del lago, ubicada al oeste de la torre, añadiendo una inscripción en tres de sus lados.

    Un lado contiene una cita del Rosarium philosophorum:

    Puede leerse: "Hic lapis exilis extat, pretio quoque vilis,spernitur a stultis, amatur plus ab edoctis" (Esta insignificante piedra apenas tiene valor. Los necios la desprecian mientras los sabios la codician)


    a su vez, la dedicación reza lo siguiente:

    IN MEMORIAM NAT[ivitati]S DIEI LXXV
    C G JUNG EX GRAT[itudine] FEC[it] ET POS[uit] A[nn]O MCML.

    En memoria de su 75 cumpleaños
    C.G. Jung por gratitud hizo y erigió [esta piedra], en el año 1950.


    Por su parte, el segundo costado del cubo incluye una representación de la figura de Telesforo, un enano u homúnculo provisto de una linterna y vistiendo una capa con capucha, rodeado por una inscripción griega:

    Telesforo rodeado de una inscripción griega e insertos en un mándala alquímico. La inscripción dice: "El tiempo es un niño, jugando como un niño, jugando en un tablero, el reino del niño. Este es Telésforo que vaga por las regiones oscuras de este cosmos y brilla como una estrella en las profundidades. Él señala el camino a las puertas del sol y a las tierras de los sueños".



    La primera frase es un fragmento de Heráclito (Fragmentos de los presocráticos), la segunda frase alude a la liturgia de Mitra, y la tercera y última frase es de Homero (Odisea, canto 24, verso 12).
    El segundo lado contiene también un mandala de cuatro partes con significación alquímica. La parte superior del mandala está dedicada a Saturno, la inferior a Marte, la izquierda al Sol-Júpiter [hombre] y la derecha a la Luna-Venus [mujer].

    El tercer lado del cubo es el lado que da al lago. Lleva una inscripción en latín de dichos que, según el propio Jung, "son citas alquímicas".


    "Yo soy un huérfano solitario; sin embargo, se me encuentra en todas partes. Yo soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy joven y viejo a la vez. No he conocido padre ni madre, porque han tenido que sacarme del mar como a un pez, o caí como una piedra blanca desde el cielo. Por bosques y montañas paseo, pero estoy oculto en lo más íntimo del alma del hombre. Soy mortal para todos, sin embargo no me afecta el ciclo de los eones"
    Vista de la cara frontal de la piedra, siendo visible la imagen de Telésforo (elcostado izquierdo da al lago)

    Jung cortando leña
    Como dato curioso, conviene aclarar que la famosa inscripción en latín atribuida al oráculo de Delfos y que está ubicada sobre el dintel de la puerta de entrada no se encuentra en esta construcción, sino en su residencia "oficial" ubicada en Seestrasse 228, Küsnacht, Suiza. Es la que reza: "VOCATVS ATQVE NON VOCATVS DEVS ADERIT" (Invocado o no invocado, Dios está presente). Fue en esta casa donde Jung falleció en Junio de 1961. No obstante, Bollingen, ubicada a unos 40 kilómetros al este de su residencia de Küsnacht, será por siempre para él su lugar de retiro, tranquilidad, renovación, meditación y experimentación personal. Su Shangri-La. 

    Jung en su despacho de Bollingen

    Vista del despacho con parte de la biblioteca de Jung.  

    Jung leyendo en la Torre de Bollingen (1960)

    Nota del periódico Corriere del Ticino (2011) a propósito de la Torre de Bollingen, Jung y la Fundación Eranos



    Bibliografía consultada:  

    Jung, Carl Gustav (1964). «El Torreón». Recuerdos, sueños, pensamientos.
    Dunne, Claire (2002). Carl Jung: wounded healer of the soul: an illustrated biography. Continuum International Publishing Group.
    Rosen, David H. El Tao de Jung. Editorial Paidós, 2008.

    domingo, 17 de julio de 2016

    ¡Que se vuelvan locos! (El arte de Taty Ludevid)

    Taty Ludevid (su nombre real es Ana) es un artista argentina súper creativa que embellece diversos rincones de la provincia de Buenos Aires con sus murales inspirados en la Naturaleza, las flores psicodélicas, y los túneles cósmicos conectados a universos paralelos al nuestro. 

    Pinta y dibuja desde niña, encendiendo la chispa de sensibilidades nuevas, capaces de generar símbolos potentes y desalienantes.





    Mural realizado en la esquina de Charcas y Salcedo, Lomas del Mirador, La Matanza, Provincia de Buenos Aires

    Psicodelia despabiladora de conciencias

    Las fuentes de inspiración que despiertan la creatividad de Taty Ludevid son varias, y entre ellas, se encuentran palabras como las del joven poeta mexicano José De La Serna


    Los ojos del gato iluminan las paredes, que blandiéndose por su metamorfosis mística, se funden en comunión perpetua con los felinos visitantes.


    La filosofía de esta artista, que también bebe de las fuentes del buen rock, está iluminada por los trazos de luz de autores como Jack Kerouac, profeta de la generación Beat


    Y esto es apenas el comienzo, ya que quienes deseen conocer más del universo artístico de Taty Ludevid (Ana) pueden dar inicio a su viaje de descubrimiento en las siguientes páginas: 


    viernes, 15 de julio de 2016

    Símbolo y conciencia


    Pascale Montandon



    “Un símbolo no concede un mensaje preciso, actúa como un espejo que refleja el nivel de conciencia del buscador.”

    Alejandro Jodorowsky

    El Arte es


    Pintura: Darwin Leon


    "El arte es creación, pero también es un intento de vencer a la muerte, de permanecer en el tiempo, de ser inmortal. El arte es un modo de decir, de expresar sentimientos, realidades o fantasías. Pero también es un intento de distinguirse del resto, de ser alguien, de ser... una inscripción subjetiva, un modo de dejar una huella en el tiempo." 

    Lic. Espartaco Salerno

    miércoles, 13 de julio de 2016

    Lindisfarne, 793dc (por Ana Silvia Karacic)

    Nota del autor del Blog: En este recorrido que venimos ensayando por las diversas manifestaciones del lenguaje artístico y religioso, hoy tenemos la alegría de compartir, con aval de su autora, uno de los tantos cuentos nacidos de la pluma creativa de una reconocida profesora y artista de la Universidad del Salvador, Ana Silvia Karacic. Con Lindisfarne (793 d.c), damos inicio además a una serie de cuentos breves que aquí irán teniendo su espacio, sección en la cual Ana Silvia será además, una de nuestras referentes predilectas. Que lo disfruten. Gracias, Ana Silvia!



    Lindisfarne (793 d.C.)

    A Jorge Luis Borges
    “…y olvidarás en el sueño que tu
    Espada bebió su sangre.” (ASK) 



    Como la lluvia que el desierto anhela y nunca llega, hoy, más de un milenio después me pregunto, tal vez con las ansias vanas del que espera sin saber qué espera, si rendida está el hacha del vikingo, absorta la mirada ante el llanto de la espada. O… si en la arena hundida está la lanza que espera en vano ser blandida por una mano ahora inerte.

    Ni tu mano ni la mía dieron a luz la verdadera historia, retazos de memoria es lo que queda del tejido de las Nornas o de la mano del escriba.

    Ni tus ojos ni los míos vieron en el rojo amanecer el drakkar oculto por la niebla, ni la sombra blanca del guerrero y su escudo.

    Ni tus oídos ni los míos escucharon el entrechocar de las armas en una batalla que no fue, ni los gritos ahogados por el asombro de los hombres de la Cruz.

    Hoy nos dicen que olvidemos porque el pasado ha muerto, pero ni tu alma ni la mía lo han creído alguna vez. Veo todavía la huella del vikingo en las piedras negras de las costas de Northumbria; y el drakkar inexpugnable como el dragón con el que un ignoto poeta soñó en la hora del alba.

    ¿Dónde están los antiguos dioses del Norte? ¿Dónde la furia del dios del martillo, y aquél aún más temido, el que todo lo ve con su único ojo, aquél que viaja con cuervos y lobos recogiendo como una sombra entre los cuerpos destrozados el alma del valiente?

    En el insomnio de cada noche, como una astilla clavada en la mano, retorna a mí el enigma como un pájaro sin alas. ¿Habré acaso errado en tus playas en otro tiempo? ¿Habré rogado por mi vida, arrodillado y abrazando una cruz en la arena ensangrentada, o habré sido el otro, aquél que blandió el hacha? ¿Quién de ellos fui, el monje del cuerpo destrozado o el gigante de mirada torva y gutural alarido?.

    Ni tú ni yo fuimos el amanuense que en la fría noche esculpió en perfecta caligrafía la agonía del monje y la victoria del vikingo.

    Acaso sueño tu existencia y la mía en la soledad de este recinto oscuro y no he despertado todavía, o quizás me equivoco… y en la simultaneidad del tiempo, he sido ambos.

    ASK
    (2014)

    Ana Silvia Karacic es orientalista, pintora y escritora. Especialista en mitología y religiones, ejerce como profesora titular, entre otras, de la Cátedra de Religiones Comparadas en la Universidad del Salvador.  Ha publicado los libros: "El pueblo de la Bruma. El ciclo mitológico irlandés" y "Las religiones de Japón", ambos textos de tenor académico. 

    domingo, 10 de julio de 2016

    Flaneur

    Flaneur es un término francés que describe al “arte del vagabundeo” ya que consiste en llevar a cabo un proceso de aprendizaje y descubrimiento del mundo urbano en que vivimos, mediante acciones como: caminar sin rumbo y sin objetivo por las calles rutinarias, vagando, explorando e impresionando nuestro ser mientras se “pierde el tiempo”.

    La del flaneur, es una figura nacida en el seno de la estética romántica del siglo XIX, a partir de la poesía de Charles Baudelaire. Pero fue luego Walter Benjamín quien la hizo objeto de interés académico, como representante emblemático de la experiencia urbana y moderna.

    "Retrato de Manet como Flaneur", por Henri Fantin Latour

    "Flaneur", fotografía de Randy Bosch (2012)

    Manifiesto de la Flaneur Society, fundada en 2010 (http://flaneursociety.org/)

    viernes, 8 de julio de 2016

    La música transpersonal (por Jordi Álvarez)

    Nota del autor del blog: Quiero expresar mi enorme agradecimiento a Jordi, un apasionado psicoterapeuta transpersonal y músico español, por compartir con nosotros este riquísimo trabajo, fruto de su dedicada práctica, experiencia e investigación.
    Gracias, Jordi!

    La música como elemento terapéutico en la práctica transpersonal 


    La introducción del elemento sonoro, sea en forma de instrumento o de reproducción de música o sonidos, puede ser determinante en una sesión terapéutica. Más allá de la musicoterapia convencional, la terapia transpersonal se plantea la utilización de la música y diversos materiales sónicos como medio práctico para tender puentes entre los estados emocionales, espirituales y energéticos del ser humano, en una perspectiva de propiciar estados modificados de conciencia como medio de acceso al Ser.

    Muchas mitologías coinciden en situar el sonido como matriz creadora y primera expresión del universo, desde el “OM” de la cultura hindú al “Fiat Lux” de la Biblia. El sonido organizado es un lenguaje, y la música es un lenguaje que habla a la dimensión más profunda del ser humano.
    La música nació como lenguaje sagrado y el ser humano la utilizo como elemento mágico en sus rituales y celebraciones desde el principio de los tiempos. La música y la danza unieron –y unen– a las tribus, los cantos y los instrumentos percusivos son elementos aún utilizados hoy en día para cohesionar y sanar.
    En la tradición chamánica, el chaman guía y se comunica con el mundo de los espíritus mediante el canto, la maraca y el tambor. Esta comprobado el poder de modificación de la conciencia mediante altas y bajas frecuencias producidas por esos instrumentos, que interfieren en el funcionamiento ordinario del cerebro, dando acceso a ulteriores realidades interiores (1).
    El sonido es una vibración que genera una onda que reverbera no solo en el oído sino en todo nuestro ser, puesto que nosotros somos, como seres materiales, energía que vibra. Esta vibración nos penetra y nos hace mover con ella física y psíquicamente.
    Las diferentes tradiciones y culturas han generado todo tipo de expresiones musicales, que abarcan y expresan todas las actividades del ser humano, de las más sagradas a las más profanas. Hemos desarrollado técnicas, instrumentos, ritmos y melodías que nos han permitido transmitir una infinita variedad de experiencias y sentimientos.
    En la terapia transpersonal, el terapeuta trabaja con la modificación de la consciencia, acompañando y a veces guiando en el viaje interior, buscando el contenido sanador de esos estados, llamados cumbre (2). La comunicación y la ayuda que el terapeuta puede dar en ese marco son muy diferentes de la que podría esperarse en otros marcos terapéuticos. La capacidad de empatía, el instinto y la actuación espontanea desde una lógica interior del momento, cobran todo el protagonismo. La experiencia personal en esos estados así como el punto de evolución espiritual del terapeuta, son los que marcan la capacidad de respuesta del profesional ante cada situación. En el caso de la utilización de la música como elemento terapéutico la experiencia subjetiva del terapeuta debería ser capaz de “conectar”, empatizar con las necesidades de la persona o personas con las que interactúe, para estimular la sensibilidad sin interferir negativamente sobre el proceso.
    La reproducción de una serie de temas musicales y/o sonidos puede despertar, en los sujetos que están experimentando una modificación inducida de la conciencia, una serie de respuestas que pueden facilitar el acceso a materiales psíquicos reprimidos. Cito a Stanislav Grof: “Si se utiliza con la debida preparación e introspección, la música tiende a evocar experiencias poderosas y a facilitar la liberación emocional y psicosomática. Facilita una estructura dinámica significativa para la experiencia y crea una onda transportadora continua, que ayuda al paciente a avanzar por secuencias y obstáculos difíciles, superar defensas psicológicas y someterse al flujo de la experiencia. Tiende a conferir una sensación de continuidad y conexión a lo largo de diversos estados de la conciencia. En ciertas ocasiones, el uso adecuado de la música puede también facilitar la emergencia de ciertos contenidos específicos, tales como la agresión, las sensaciones sensuales o sexuales, el dolor emocional o físico, las explosiones de éxtasis, la expansión cósmica, o el ambiente oceánico del útero (Grof,1985).”
    La utilización de los recursos terapéuticos viene determinada por la intención o el método escogidos por el terapeuta en cada sesión. También viene determinada por el origen biográfico de la persona a la que se va acompañar o guiar, cada sesión debe ser preparada con sumo cuidado adaptándose a cada situación y teniendo siempre suficientes recursos materiales. Una misma música puede no funcionar igual en dos situaciones similares, en personas de origen social o cultural diferente, o de generaciones diferentes aunque de similar origen. Propongo un test sobre la sensibilidad musical para ayudar a determinar que músicas pueden inducir ciertas experiencias asociadas. En este test se trataría de averiguar los gustos y rechazos ante diferentes tipos de composiciones musicales, así como su reacción tanto psicológica como corporal ante varias audiciones de contenido musical arquetípico.
    Existen múltiples formas musicales, y la tarea de describirlas todas representa un ingente esfuerzo musicológico que escapa a las competencias del terapeuta. A su vez existe todo tipo de clasificaciones para encajarlas en cada contexto cultural. Pero ello no excusa a que quien desee utilizar la música en terapia deba, si quiere realizar un trabajo competente, disponga de un conocimiento lo más amplio posible de los distintos campos, géneros y registros en los que se sitúan las distintas músicas del mundo. Todos los recursos intelectuales a ese respecto pueden ser de utilidad en esta tarea, pues todo bagaje de conocimiento humano permite profundizar en el Misterio del ser individual.
    Animo a todos aquellos que trabajen con la música como elemento terapéutico a que investiguen y vayan más allá de sus límites culturales e intelectuales, utilizando la experiencia de sus resistencias como guía de auto aprendizaje.

    Correspondencias de la vibración musical con la vibración del ser humano

    Como método de comprensión de las diferentes expresiones musicales, partiré de la resonancia dinámica y vibracional del cuerpo humano, considerándolo como un ser físico y energético.
    Wilhem Reich (2), eminente y repudiado discípulo de Freud, elaboró la teoría de las corazas musculares y sus contenidos psíquicos, que daba una lectura científica y occidental de lo que la sabiduría perenne ya nos había transmitido. El ser humano es un compuesto de partes interdependientes que abarcan desde su condición animal a su Yo más elevado. Estas siete partes conectan la energía de la vida material con la energía superior del cosmos. La cultura hindú llamó “chackras” o “ruedas” a cada uno de los puntos de distribución energética situados a lo largo la contraparte energética de la columna vertebral. Cada uno de esos centros está asociado a toda una parte de nuestro cuerpo físico, su circulación sanguínea, los nervios allí alojados, la musculatura y las glándulas. A su vez también está en conexión con los aspectos de la psique que se relacionan con esa sección del cuerpo.
    Las energías psíquicas de cada una de los centros vibran con todos los aspectos de la realidad, que por supuesto incluyen a la música como un elemento vibracional más. Desde nuestros aspectos orgánicos, la mente instintiva, a los aspectos espirituales y las experiencias transpersonales.
    Este sería un esquema gráfico de los centros de energía con sus correspondencias (3).





    Siguiendo el esquema de los siete centros energéticos del cuerpo, se puede situar cada expresión musical en relación a ellos.
    Centro Bajo:
    Conexión energética con la tierra, chackra raíz, sonidos graves, nota musical Do, instrumentos primitivos, danzas tribales, músicas con tambores, músicas étnicas de origen tribal.
    Centro Lumbo-sacral:
    Centro distribuidor de la energía vital (orgón,”shakti”, “Chi”), chackra de la sensualidad y la sexualidad, nota musical Re, bailes festivos, ritmos de percusión para mover las caderas, todos los tipos de música popular para bailar en parejas, rock&roll, música brasileña, música árabe de danza del vientre, rumba, etc.
    Centro Medio:
    Centro emocional,Nota musical Mi, ritmos ondulantes ¾ o 6/4, importancia de la melodía, escalas menores, temas emotivos y emocionales, toda la música melódica, canciones de amor y desamor, valses.
    Centro Cardiaco:
    Centro de los sentimientos, nota musical Fa, música tipo himno, música de congregación, melodías mayores para ser cantadas en grupo o con esa posibilidad, expresiones musicales del Amor Universal.
    Centro Laríngeo:
    Centro de la comunicación y de la mente lógica, hogar del control, nota musical Sol, voces solistas, coros, mantras, cantos guturales, las músicas asociadas al control o al descontrol, música militar, jazz conceptual, música clásica contemporánea, música experimental, música humorística o de circo.
    Centro Frontal:
    Centro de la mente superior y creativa, el tercer ojo de las culturas orientales, nota musical La, músicas paisajísticas, bandas sonoras, músicas para la meditación, música clásica de inspiración religiosa, música hindú clásica.
    Centro Coronario:
    Conexión con las energías superiores, nota musical Si, sonidos agudos, ultra sonidos, músicas chamánicas, instrumentos que utilizan armónicos, música sacra.

    Músicas más utilizadas en terapia transpersonal

    Existen diferentes tipos de terapias transpersonales donde se utiliza música como recurso. Cada terapia y cada terapeuta han desarrollado métodos de guía y acompañamiento musicales.
    La música clásica, por sus infinitas expresiones del sentir humano, con sus cambios de dinámica y por su gran variedad de estilos es la más utilizada hoy en día en músico-terapia. También la música étnica de origen tribal se utiliza en respiración Holotrópica y sus variantes. Se suelen utilizar música “nueva era” y música clásica hindú o mantras en relajaciones y meditaciones.
    En terapias de movimiento corporal como la terapia de centros de energía o la Biodanza, se utilizan todo tipo de registros musicales con preferencia por la música pop o “popular” de baile de todos los países. Aunque este tipo de terapias no sean propiamente transpersonales (o si), muchos terapeutas transpersonales las utilizan y en ciertas circunstancias se pueden llegar a acceder, aunque no sea su finalidad a estados catárticos o a experiencias cumbre.

    Otras utilizaciones en el marco transpersonal

    Es evidente que, aunque en el marco transpersonal la terapia es un objetivo principal, también la búsqueda espiritual es un elemento muy importante al igual que la investigación científica interdisciplinar. Este marco permite una constante actualización de las técnicas y de las investigaciones. En los relativamente pocos años de existencia de la corriente transpersonal se han realizado numerosos experimentos y se han desarrollado muchísimas técnicas, como es propio de una disciplina que pretende abarcar un vastísimo campo de estudio y experiencia. Algunas de estas técnicas y experimentos han utilizado la música como elemento, consiguiendo sorprendentes resultados a veces, como por ejemplo el experimento sobre la reducción del dolor en los procesos post-operatórios, realizado por Overton, Martha Elizabeth Smith, M.T.P en el Institute of Transpersonal psychology en 1994 (5).
    Es remarcable la utilización de la música que hizo el Doctor Salvador Roquet en sus terapias durante los años 60. Desarrolló un tipo de terapia que él bautizó como de psicosíntesis donde combinaba la terapia enteogénica con música y proyecciones. Utilizaba todo tipo de música y grabaciones que mezclaba en el momento para facilitar las transiciones de los “viajeros” en las sesiones. Es muy interesante ver cómo utilizaba sonidos y voces pregrabadas para acentuar los efectos de la música (por ejemplo llantos de niños, sesiones anteriores o un discurso de Hitler). Sin duda fue un pionero en un campo tan en popular hoy como el empleo de samples y mezclas.
    En la época de descubrimientos pioneros acerca de las sustancias enteogénicas en los años 50-60 y su estatus legal hasta su prohibición en los 70 crearon un gran marco de expectativas sobre las posibilidades que ofrecían estas sustancias. En 1965 el doctor James Fadiman dirigió una serie de experimentos sobre la influencia del LSD en la creatividad donde reunía a una serie de profesionales que enfrentaban problemas técnicos bajo los efectos del enteógeno. La música que se utilizó en aquellas sesiones para promover la creatividad fue jazz.
    Actualmente con el nuevo clima creado respecto a las terapias enteogénicas a partir de las nuevas investigaciones se abren las posibilidades de experimentación. Terapeutas como Fernando Latorre utilizan canciones e instrumentos de origen chamánico en sesiones terapéuticas con Ayahuasca. Estas canciones improvisadas o “inspiradas” llamadas Icaros sirven tanto para guiar como para sacralizar la sustancia.
    En Estados Unidos músicos como Mickey Hart de los Grateful Dead o el terapeuta y músico Byron Metcalf trabajan con música de percusión en terapias chamánicas.
    El doctor J.C. Bouso, pionero en la investigación con MDMA en España, argumentaba en una de sus conferencias (Barcelona, 2010) sobre la capacidad sanadora de la combinación de los elementos música electrónica + baile tribal + MDMA que se da en las fiestas al aire libre llamadas “Raves”. Incluso se llegaba a plantear un tipo de terapia con esos elementos.
    Finalidad terapéutica de la utilización de la música
    Como he explicado, la introducción de la música en un contexto terapéutico en general puede facilitar el acceso a materiales psíquicos, pero en las terapias transpersonales que trabajan con estados modificados de consciencia (EMC’s) sea por sustancias o por prácticas extáticas, la
    música cobra una mayor importancia. Los EMC’s se distinguen, entre otras características, por una mayor sensibilidad y una pérdida de las barreras entre el mundo interior y el mundo exterior. Se entiende pues la introducción del elemento sonoro en la forma que fuere influye mucho en la dinámica e incluso en el contenido de la experiencia. Incluso en el caso de terapias de origen chamánico, pueden llegar a ser el eje de la experiencia.
    La sensibilidad necesaria para utilizar los elementos sonoros debe partir de la autoexperimentación del terapeuta con dichos elementos. Es necesario escoger que músicas o instrumentos vamos a utilizar antes de la sesión muy cuidadosamente, teniendo en cuenta las necesidades de las personas asistentes. El tipo de elementos sonoros modulará la profundidad y la dinámica de la sesión.

    Una conclusión sobre el uso del elemento sonoro

    La introducción del elemento sonoro, sea en forma de instrumento o de reproducción de música o sonidos, puede ser determinante en una sesión terapéutica. La elección de estos elementos ha de ser decidida muy cuidadosamente, y siempre partiendo de una previa autoexperimentación del terapeuta con dicho elemento y de un análisis de la situación personal de los asistentes a la terapia. Cualquier elemento puede ser utilizado pero siempre en relación a la necesidad terapéutica. Creo que el actual clima favorecerá que se abran o re-abran nuevas vías de experimentación al respecto.


    Notas:
    1. Mircea Eliade en su libro El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis (Fondo de cultura económica. México 1976), hace un profundo estudio sobre las técnicas sonoras de los chamanes de diferentes partes del mundo y su importancia para alcanzar EMC’s. También es muy interesante conocer el trabajo de Michael Harner. Harner ha sido considerado como una de las principales autoridades en el estudio del chamanismo, y en la actualidad imparte varios seminarios de técnicas chamánicas basadas en lo descrito en el libro La Senda del Chamán (Planeta. Barcelona 1994) siendo apodado por ello “el chamán blanco”.
    2. (1998). El hombre autorrealizado: hacia una psicología del ser. Editorial Kairós. Barcelona 1973.
    3. Wilhem Reich (1897-1957), Análisis del carácter (Paidós. Barcelona 1981)
    4. El Dr. Hugo Ardiles, músico y terapeuta, desarrolló junto con la bailarina Susana Milderman la gimnasia de centros de energía, sistema terapéutico basado en los chackras y la teoría de las corazas musculares de Wilhem Reich. De mis experiencias personales participando en esa terapia he extraído el sistema de ordenación musical siguiendo los centros de energía del cuerpo humano.
    5. Effect of music on pain and physiological response in the post anesthesia care unit by Overton, Martha Elizabeth Smith, M.T.P., Institute of Transpersonal psychology, Palo Alto California, EE.UU. 1994.


    Jordi Àlvarez: Psicoterapeuta transpersonal, músico y sonoterapeuta. Miembro de la Asociación Europea Transpersonal EUROTAS. Texto escrito en Mayo 2011




    martes, 5 de julio de 2016

    Interpelado por un afín desconocido


    Caminar por la ciudad a veces puede deparar "pequeñas" grandes sorpresas, como sea la de encontrarse, por ejemplo, con frases de autores que nunca pensaste ver escritas en una pared. Fue lo que me ocurrió anoche, en el cruce de las avenidas Córdoba y Dorrego, barrio porteño de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires. De imprevisto, y para mi asombro, salieron a mi encuentro personajes en apariencia tan dispares como Brian Weiss, Horacio Gorodischer y Terence Mckenna, en el momento en el que menos los esperaba, pero cuando algunas de estas ideas venían revoloteando dispersas por mi mente. Qué experiencia subjetiva, que manifiesto personal, que itinerario espiritual habrá querido plasmar el autor de tales trazos, permanecerá seguramente como un enigma para mí. Pero de lo que estoy seguro, es que crucé la calle para continuar mi camino, con la sensación de que había encontrado, a la distancia, un espíritu afín, alguien con quien mis fibras más íntimas, y las suyas, habían conectado por breves instantes. Esas frases me hablaban, y a través de ellas, su misterioso divulgador. Había un otro, ignoto perdido en la ciudad, para quien eran importantes las mismas cosas.



     Brian Weiss
     Horacio Gorodischer
    Terence Mckenna

    lunes, 4 de julio de 2016

    Exterior/Interior

    Ilusión óptica del fotógrafo Erik Johannson


    Cada uno de nosotros lleva una sala en su interior, que espera ser amueblada y poblada, y si escuchas con atención, tal vez necesites silenciarlo todo en tu propia sala, puedes oír los sonidos de esa otra sala dentro de tu cabeza.
    Susan Sontag


    Una puerta se abre y se cierra en un gozne. Ahora yo comparo la plancha exterior de la puerta con el hombre exterior; el gozne, sin embargo, lo tengo por igual al hombre interior. Cuando la puerta se abre y cierra, entonces se mueve la plancha exterior de aquí para allá y, con todo, el gozne permanece inmóvil en su lugar y no por ello cambia. (...) El objeto del puro ser separado no es ni esto ni lo otro.                                                         Se halla sobre una pura nada...                                                          Maestro Eckhart



    ¿Es necesario que te muestren el camino en el interior de tu propia casa?
    Ramana Maharshi


    sábado, 2 de julio de 2016

    El juego simbólico y el hecho artístico (por Miguel Capó)

    Nota del autor del blog: Me da mucha alegría presentar este escrito de un querido amigo y colega, con quien compartimos lindas charlas, de amistad sincera. Cada encuentro con Miguel, sin importar la frecuencia de nuestros intercambios, es rico y siempre planta semillas para nuevas ideas e inspiraciones. Miguel es licenciado en Psicología (USAL), psicoterapeuta con orientación cognitivo conductual, y músico. Los dejo con su escrito, pleno en reflexiones, las que enlazadas a experiencias vividas e intuiciones propias, van construyendo sentido a medida que se desenvuelven, como en el juego de los niños. Gracias, Miguel!



    La palabra arte proviene de un antiguo vocablo de origen pre-helénico “artao”, que podría llegar a significar “aquello que debe ser juntado, unido” o bien “algo que une”. De este modo originalmente Arte sería todo aquello que tiende a unificar, a unir partes separadas. En este sentido la palabra Arte está profundamente ligada al “Símbolo”, ya que éste en su etimología también estaría vinculado a vincular, “ligar partes separadas”, pero con un amplio y profundo sentido, el sentido de Amistad.


    Resulta ser que mi madre se puso a ordenar su baulera. Encontró una caja con algunos de mis viejos juguetes. Aquellos que usaba hace unos 25 o 30 años. Hoy a mis 37 años volví a tener contacto con ellos. Recibí la caja y la dejé en un estante. Hasta que la vieron mis hijas.

    Me había dispuesto a tocar la guitarra un rato. Era una arreglo para una zamba del Cuchi Leguizamón que quería aprender. Una vez más, ante la insistencia de las tres pequeñas, no tuve más remedio que dejar la guitarra a un lado, abrir la caja y tomar contacto con todo ese pasado nostálgico. Un cúmulo de recuerdos, momentos, imágenes, sensaciones, colores mentales, pensamientos y emociones. Todo eso despertó la apertura de la caja. ¿Qué había en la caja? Más allá de un viejo tren a pilas y un tocadiscos que ya no funcionaba se encontraban mis viejos Legos. Si, esos juguetitos de encastre que me invitaron a un sinfín de aventuras. Era un Lego de los años 80. Una central espacial. Eran un montón de bloques y bloquecitos de distintos colores y formas que disgregados y desarmados no eran nada. Para la mirada electrónica, hiperconectada y "touch" de mis hijas eso no era otra cosa que un montón de pedacitos de plástico sin sentido.

    - ¿Qué es esto papá?

    - Son legos

    - ¿Y cómo se juega?

    - Hay que inventar y unirlos para hacer lo que inventamos, o unirlos y ver qué es lo que estamos inventando.

    Así es, con los legos hay que unir e inventar. Usar las instrucciones y crear lo que el juego nos propone juntando sus piezas. O romper moldes. Crear sin instrucciones. Usar la mente y seguir las instrucciones de nuestra imaginación. Y después encastrar, armar, trabajar para que lo diseñado mentalmente aparezca. O al revés. Encastrar y ver que aparece. O las dos cosas a la vez. O todo a la vez.

    Y después jugar. Crear mundos que después serán el escenario de la elaboración mental. Del trabajo de los niños. De canalizar situaciones y emociones pasadas o ensayar y experimentar roles, alternativas de conducta a situaciones futuras. Puro juego simbólico, puro juego de roles. Juego social. Trabajo social. Todo dándose en un mismo momento. 




    Me junté con Juan Manuel luego de varios años de no vernos. Fuimos compañeros durante toda la carrera y entablamos una linda amistad durante esos años. Durante el reencuentro me contó de su blog sobre psicología del arte, religión y simbolismo y me propuso que escribiera algo ya que él recordaba mi gusto y dedicación por la música. Esto fue un jueves. La idea me quedó rondando en la cabeza ¿Qué podría aportar?

    El sábado se dio la escena con los Legos. Mis hijas se pusieron a jugar. Primero yo quise seguir las instrucciones. En internet está todo, no fue difícil encontrarlas. Mis pretensiones no duraron mucho. Al cabo de un rato princesas y muñecas se integraban a la central espacial como si nada. Había algo nuevo. Mis instrucciones ya no tenían ningún sentido. Había algo ahí desplegado que ya no tenía nada que ver conmigo. Los Legos eran una excusa. Un soporte. Una estructura necesaria para el despliegue de la creatividad y del trabajo propio de los chicos: Jugar.

    De repente me sentí ante un momento importante, trascendente. Ya había ocurrido otras veces pero yo, como siempre, no le había prestado la debida atención. No había “estado ahí” para observarlo. Me pareció que el tiempo se desvanecía para ellas. No existía nada más que el mundo que estaban creando y en el que de repente estaban inmersas. Juntas. Había unión entre ellas y cada una de ellas con sí misma. Ahí, en la fantástica aventura que estaban emprendiendo el hombre de la central espacial, blanca nieves y un souvenir de alguna cajita feliz se estaba desplegando lo más maravilloso del hombre: su capacidad creativa. Todas juntas, todo junto.

    Entonces yo, que ya había estado leyendo Psymbállein, me pregunté: ¿Acaso no hay similitudes entre las instrucciones para armar la central espacial y un pentagrama que intenta transmitir una obra musical? ¿Acaso nos son las piezas que se nos proponen para la creación del juego un símil de la estructura tonal que soporta a nuestra música occidental? ¿Acaso no es esto arte?¿Acaso no se está dando en este momento de juego un estado de unión psicosocioemocional casi inabarcable? ¿Será acaso el juego simbólico de los niños el antecedente del hecho artístico? ¿O Será que pintar, escribir, hace música o cualquier tipo de arte nos permite volver a conectarnos con lo que tenemos de niños? ¿Será que el arte es un lugar donde encontramos esta unión con nosotros mismos, con nuestro pasado, presente y futuro?

    ¿O será todo a la vez?

    Fui una reflexión que me movilizó. Fue un instante.

    Todos fuimos artistas.

    Todos somos artistas.

    Lic. Miguel Oreste Capó

    viernes, 1 de julio de 2016

    Una teoría sobre las Venus paleolíticas



     Según los estudiosos Catherine McCoid y LeRoy McDermott ("Toward Decolonizing Gender: Female Vision in the Upper Paleolithic", American Anthropologist, New Series, 1996) las distintivas proporciones de las Venus paleolíticas, tan importantes para el culto primordial a la Diosa, se tratarían de autorretratos realizados por mujeres mirando hacia abajo su propio cuerpo, explicando de esta manera la preminencia de las formas que dominan el campo visual.