Siempre tomó cuenta Jung de las dificultades de expresar y de transmitir que eran los arquetipos, dado que hablar de ellos nos remite necesariamente a la psique. En realidad, cuando se ingresa en estos dominios no hablamos sobre la psique, sino que es la propia psique la que se expresa sobre sí misma. De ahí la incomprensión que notaba el investigador suizo en algunos hombres y el consecuente miedo que denotaban cuando debían admitir su propia femineidad; claro, señalaba; la dificultad surgía cuando entraba en juego lo que era la palabra "Anima" y lo mismo puede pasar, tanto para los hombres como para las mujeres, con ciertos aspectos de la "Sombra" o de cualquier otro arquetipo.
Psicología de la religión, espiritualidad, política consciente, estudios mitológicos, y mundo simbólico. Blog de Juan Manuel Otero Barrigón
lunes, 18 de septiembre de 2023
Reflexiones Junguianas (IX), por Néstor E. Costa
sábado, 16 de septiembre de 2023
Serie Meditaciones #7. Sobre la conspiritualidad, un fenómeno contemporáneo . Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACION #7
La palabra "conspiritualidad" fue usada por primera vez para el estudio "The Emergence of Conspirituality" (2011) por los sociólogos Charlotte Ward y David Voas, publicado en el Journal of Contemporary Religion. En este escrito, caracterizan al movimiento de la siguiente forma:
"La conspiritualidad ofrece una amplia filosofía político-espiritual basada en dos convicciones centrales, la primera tradicional de la teoría de la conspiración, la segunda arraigada en la Nueva Era: 1) un grupo secreto controla encubiertamente, o está tratando de controlar, el orden político y social, y 2) la humanidad está experimentando un 'cambio de paradigma' en la conciencia. Sus defensores creen que la mejor estrategia para hacer frente a la amenaza de un "nuevo orden mundial" totalitario es actuar de acuerdo con una visión del mundo despierta del "nuevo paradigma".
El fenómeno creció desde la pandemia de 2020, articulando movimientos antivacunas, terraplanistas, influencers del bienestar, grupos alt-right, partidarios de la teoría del Nuevo Orden Mundial, etc.
*****
Como un laberinto de ideas entrelazadas, el fenómeno de la conspiritualidad desafía nuestras nociones convencionales de verdad, realidad y espiritualidad. En su núcleo, la conspiritualidad nos insta a explorar las profundidades de la psique humana, donde las semillas de la fe y la desconfianza se entrelazan en una danza ambivalente.
En este terreno ambiguo, la conspiritualidad se nutre de la necesidad de encontrar significado y trascendencia. Es una respuesta a la inquietud existencial que anida en lo más profundo de nosotros, un anhelo por ir más allá de los confines de lo mundano y descubrir una realidad más amplia y misteriosa. Sin embargo, esta búsqueda, tan genuina en su esencia, se mezcla con la oscuridad de las teorías de la conspiración, desviando el rumbo y envolviendo la espiritualidad en un velo de incertidumbre.
En el umbral de esta convergencia entre lo oculto y lo revelado, surge una paradoja que resuena en la esencia de la experiencia humana. En un mundo saturado de información y perspectivas, la conspiritualidad se manifiesta como una amalgama de búsqueda espiritual y desconfianza vigilante. Es como si, en nuestra anhelo de trascendencia, nos encontráramos atrapados entre la tentación de creer en narrativas que prometen revelaciones ocultas y la prudencia de sopesar cada afirmación en la balanza de la razón.
La conspiritualidad nos lleva por senderos sinuosos, donde la desconfianza en las instituciones y la información establecida se entrelazan con narrativas enigmáticas y creencias infundadas. Se convierte en un refugio para aquellos que se sienten desconectados de la corriente principal de la sociedad, ofreciendo una comunidad donde sus preocupaciones y creencias encuentran eco. Pero, en este encuentro entre la razón y la intuición, entre la luz y la sombra, es vital mantener una mirada crítica y discernimiento, para no caer presas de la propagación de información falsa.
A medida que exploramos este territorio ambiguo, se despliega un interrogante fundamental: ¿cómo discernir la frontera entre la sabiduría tradicional y las teorías de conspiración que caminan por la cornisa del engaño? Esta cuestión nos invita a cultivar la virtud del discernimiento, a cuestionar sin caer en la negación sistemática y a abrazar la diversidad de pensamientos sin dejarnos arrastrar por el vórtice de la desinformación.
En última instancia, esta confluencia entre lo académico y lo artístico, entre la reflexión crítica y la intuición creativa, nos sugiere explorar los matices y los claroscuros de la conspiritualidad con una mente abierta y un corazón prudente. Nos desafía a sondear los límites de nuestra comprensión y a confrontar nuestras propias necesidades y vulnerabilidades. Nos propone buscar la verdad sobre el mundo en el que vivimos sin perder de vista la necesidad de evidencia sólida y rigurosidad intelectual. Es un recordatorio de que nuestra búsqueda de significado y verdad es un viaje incesante, y que en este cruce de caminos, podemos descubrir una danza apasionante entre el conocimiento y la intuición, entre la luz de la comprensión y la sombra de las manipulaciones.
JMOB.
martes, 29 de agosto de 2023
Serie Meditaciones #6. Sobre el principio ignaciano "Salvar la proposición del prójimo", presente en Ejercicios Espirituales . Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACION #6
En su introducción a los Ejercicios Espirituales (1548), Ignacio de Loyola sugiere la siguiente fórmula: "Siempre se ha de ser más pronto a salvar la proposición del prójimo, que a condenarla" (EE22).
En la brisa suave de la comprensión, esta frase ignaciana resplandece como una joya escondida entre las páginas de la vida. En un mundo en el que los juicios se levantan como murallas, esta enseñanza nos invita a caminar por senderos menos transitados, a construir puentes en lugar de levantar muros, y a explorar la vastedad de la humanidad en su diversidad de pensamientos y creencias. Nos invita a buscar el bien en los demás, incluso cuando no estamos de acuerdo con ellos.
El "presupuesto" ignaciano es resonante especialmente en un tiempo como el nuestro, marcado positivamente por el pluralismo, el ecumenismo, la diversidad, y el diálogo interreligioso; y negativamente por la fragmentación cultural, los fundamentalismos, la tiranía de los algoritmos, y la desconfianza en las instituciones.
En la danza de las palabras y las ideas, la sugerencia ignaciana resuena como una melodía de empatía. Nos recuerda que cada proposición que cruza nuestro camino es como una hoja en el viento, llevando consigo las experiencias y perspectivas de otro ser humano. Cuando salvamos la proposición del prójimo, no estamos diciendo que estamos de acuerdo con ellos. Simplemente estamos diciendo que estamos dispuestos a escucharlos. Estamos diciendo que estamos abiertos a entender su perspectiva. En lugar de condenar rápidamente, nos propone detenernos y atender al eco de su corazón, a buscar el resabio de verdad que se puede ocultar en cada rincón del diálogo.
La inclinación a salvar la proposición del prójimo es como un acto de generosidad intelectual, un regalo de apertura y aceptación. El diálogo y la comprensión son esenciales para la paz. Es un abrazo de la mente, un encuentro con la verdad más allá de nuestras propias limitaciones y certezas. En ese acto de inclinación, podemos encontrarnos en un terreno común, donde nuestras diferencias se atenúen y sólo quede la búsqueda compartida de conocimiento.
En una sociedad en conflicto permanente como en la que vivimos, donde estamos bombardeados con información que sesgadamente nos confirma que los demás están equivocados, que tenemos razones para odiarlos, despreciarlos y temerlos, este principio nos guía hacia un horizonte de entendimiento. Nos recuerda que, en lugar de juzgar y cancelar, podemos abrazar y aprender. En la inclinación a salvar las proposiciones de los demás, encontramos una invitación a cultivar un jardín de intercambio fructífero, donde las semillas de la comprensión tengan la chance de prosperar, más allá de nuestras convicciones firmes y nuestras miradas siempre parciales.
JMOB.
martes, 15 de agosto de 2023
Serie Meditaciones #5. Sobre una frase atribuida a Gustav Mahler, "La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la transmisión del fuego". Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACION #5
La tradición, ese vínculo sagrado con las raíces del pasado, trasciende la mera reverencia a las cenizas inertes de lo que fue. No es el culto al polvo inmóvil, sino un acto de conservación del fuego que nos guía y nos conecta con las llamas que ardieron en otros tiempos.
En cada generación, somos llamados a mantener viva esa llama, a avivarla con nuestro propio aliento. La tradición no es un fósil congelado en el tiempo, sino una danza eterna de renovación. Un legado dinámico que nos llega en forma de antorchas encendidas, listas para ser llevadas hacia el futuro.
Al conservar su fuego, no nos limitamos a repetir mecánicamente lo que ya sucedió. Por el contrario, dejamos que su calor y luz nos inspiren. Mediante la tradición, accedemos a un caudal de sabiduría y experiencia acumulada a lo largo de los siglos.
La tradición nos convoca a ser custodios y portadores del fuego, a transmitirlo a las generaciones siguientes con respeto y cuidado. Como guardianes de esta herencia, tenemos la responsabilidad de nutrirlo, adaptarlo y hacerlo nuestro, sin olvidar su esencia y espiritualidad.
Dos actitudes problematizan a la tradición: por un lado, el tradicionalismo, que venerando un pasado idealizado, vive en conflicto permanente con el cambio, con lo que se mueve dentro de la realidad; por el otro, el progresismo vacuo, que en su búsqueda por eliminar toda rigidez, se desentiende de la cadena de la historia y decide quemar las raíces que alimentan el árbol de la vida.
En cada acto de conservación del fuego, honramos a aquellos que vinieron antes que nosotros, a los visionarios y soñadores que encendieron las primeras chispas. La tradición, es así un puente que une pasado, presente y futuro, y nuestro desafío y tarea es asegurar que ese puente se mantenga vivo, firme, vibrante.
JMOB.
lunes, 10 de julio de 2023
Serie Meditaciones #4. Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACIÓN #4
Toda tradición espiritual lleva incorporada una ascesis, un conjunto de prácticas y disciplinas que impulsan al caminante hacia su desarrollo integral como persona. Por otro lado, y en tanto somos seres sociales, esto significa que los progresos reales en el sendero interior, se cristalizan en las relaciones que establecemos con los demás, y con el mundo. Las relaciones son el espejo: permiten que nos observemos en ellas. A medida que la ascesis se va profundizando nuestras relaciones cambian a la par: la alegría, la paz, la serenidad y la generosidad van siendo así la nota básica; ya no el desprecio ni la violencia, en todas sus variadas formas. Por eso es que el riesgo de una ascesis desvinculada de las relaciones con los demás, sea el de conducir al practicante hacia un ombliguismo estéril. En estos casos, las disciplinas pueden perder su potencial transformador y reducirse al nivel de "juguetes espirituales".
martes, 13 de junio de 2023
Cierre del Seminario "INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA - C.G.JUNG" . Universidad del Salvador (USAL)
lunes, 5 de junio de 2023
Serie Meditaciones #3: Sobre la frase de Heidegger, "Solo un Dios puede salvarnos". Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACIÓN #3
En una entrevista que Martin Heidegger ofreció el 23 de Septiembre de 1966 al diario alemán Der Spiegel, el filósofo pronunció su famosa frase "Nur noch ein Gott kann uns retten" ("Sólo un dios puede salvarnos").
En el contexto de la entrevista, Heidegger señalaba la crisis de la humanidad y la necesidad de un cambio radical en la forma en que entendemos nuestra relación con el mundo. En su opinión, esta crisis ya era por entonces tan profunda que ningún ser humano ni institución eran capaces de ofrecer una solución. En cambio, la única esperanza de salvación parecía radicar en una transformación profunda de la humanidad que solo podría ser realizada por un dios.
La sentencia de Heidegger, sin embargo, al igual que tantos pasajes de su pensamiento, tuvo distintas interpretaciones. Algunos consideraron su frase como una afirmación de que la única forma de escapar del nihilismo y la decadencia de la sociedad moderna sería a través de una "nueva divinidad" o una "divinidad futura", que redima al ser humano. Quienes sostienen esta lectura suelen apuntar que la filosofía de Heidegger buscó una alternativa a la tradición metafísica occidental que llevó a la dominación de la técnica y el olvido del ser.
Otros, en cambio, interpretaron la frase en un sentido más religioso, como una afirmación de que la salvación solo puede provenir de Dios (con mayúscula). La pregunta filosófica por el destino de nuestra cultura sería reconvertida por Heidegger en una cuestión teológica. Según esta hermenéutica, Heidegger estaba reconociendo las limitaciones de la filosofía como vía de solución.
Lo cierto es que al fin de cuentas la frase quizás cobre cada vez más relevancia si se considera la actual hipertecnologización de la vida , acentuada de la mano de los últimos desarrollos en IA, y sus consecuencias posibles (e imprevisibles).
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<SPIEGEL : Ud. ve con toda claridad, y así lo ha expresado en su obra, un movimiento universal que conduce o ha conducido ya al Estado tecnológico absoluto.
HEIDEGGER : ¡Sí! Pero justamente el Estado técnico corresponde poquísimo al mundo y la sociedad determinados por la esencia de la técnica. Frente al poder de la técnica, el Estado técnico sería su más servil y ciego esbirro.
SPIEGEL : Bien. Pero ahora se plantea la cuestión: ¿puede el individuo influir aún en esa maraña de necesidades inevitables, o puede influir la filosofía, o ambos a la vez, en la medida en que la filosofía lleva a una determinada acción a uno o a muchos individuos?
HEIDEGGER : Con esta pregunta volvemos al comienzo de nuestra conversación. Si se me permite contestar de manera breve y tal vez un poco tosca, pero tras una larga reflexión: la filosofía no podrá operar ningún cambio inmediato en el actual estado de cosas del mundo. Esto vale no sólo para la filosofía, sino especialmente para todos los esfuerzos y afanes meramente humanos. Sólo un dios puede aún salvarnos. La única posibilidad de salvación la veo en que preparemos, con el pensamiento y la poesía, una disposición para la aparición del dios o para su ausencia en el ocaso; dicho toscamente, que no «estiremos la pata», sino que, si desaparecemos, que desaparezcamos ante el rostro del dios ausente.
SPIEGEL : ¿Hay una relación entre su pensamiento y la venida de ese dios? ¿Hay entre ellos, a su juicio, una relación causal? ¿Cree ud. que podemos traer al dios con el pensamiento?
HEIDEGGER : No podemos traerlo con el pensamiento, lo más que podemos es preparar la disposición para esperarlo>.
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Hasta acá las palabras de Heidegger.
Para terminar, una pequeña reflexión que el brasileño Leonardo Boff ensayó a partir de esta misma frase, con la que muchos podemos adherir: "Como teólogo cristiano diré con San Pablo: "la esperanza no defrauda" (Rm 5,5), porque "Dios es el soberano amante de la vida" (Sb 11,26). No sé cómo. Sólo espero".
JMOB.
martes, 2 de mayo de 2023
Serie Meditaciones #2: "El Daimon nos reclama anímicamente". Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACION #2
lunes, 3 de abril de 2023
Serie Meditaciones #1: "Los dioses se convirtieron en enfermedades". Por Juan Manuel Otero Barrigón
MEDITACION #1
Sobre la frase "Los dioses se convirtieron en enfermedades", de C.G.Jung
En el parágrafo 54 del Vol 13 de las Obras Completas de C.G.Jung ("Estudios sobre Representaciones Alquímicas", Ed. Trotta) se puede leer lo siguiente: "(...) Estamos todavía poseídos por nuestros contenidos psíquicos autónomos como si estos fuesen dioses. Hoy son denominados fobias, obsesiones, etc., en síntesis, síntomas neuróticos. Los dioses se convirtieron en enfermedades y Zeus ya no gobierna el Olimpo, sino el plexus Solaris y produce curiosidades para las consultas médicas o perturba el cerebro de los políticos y periodistas que sin saber desatan epidemias psíquicas".
La frase resumida, que circula por varios lugares, apunta a una idea fundamental en la psicología de la religión junguiana, según la cual los dioses que en otras épocas fueron objeto de culto y veneración, pasaron a ser representaciones simbólicas de procesos psicológicos inconscientes que comenzaron a manifestarse en forma de padecimientos psíquicos.
Jung sostenía que, a medida que la humanidad se fue desenvolviendo en los últimos siglos, las estructuras sociales y culturales que antes proveían sentido de pertenencia y seguridad comenzaron a debilitarse, dejando un vacío que se tradujo en la pérdida de contacto con la dimensión espiritual. En el pasado, los dioses en tanto representaciones simbólicas de contenidos del inconsciente profundo, eran venerados y adorados como seres divinos. Sin embargo, con el paso del tiempo, el desarrollo de la ciencia y la secularización de la cultura occidental, se devaluó la relación con lo espiritual y lo trascendente. Esta pérdida del sentido de lo divino propició que dichos contenidos comenzaran a manifestarse en la psique individual como síntomas y patologías diversas.
No hay que olvidar que para Jung, en una de sus contribuciones más potentes, la función religiosa de la psique remite a una necesidad innata que tiene el ser humano de vincularse con algo espiritual y trascendente. En su pensamiento, la psique no puede ser totalmente comprendida si no se toma en cuenta esta dimensión. Jung sostenía que la función religiosa de la psique no se limita a una religión o sistema de creencias determinado, sino que tiene diversas expresiones, en diferentes épocas y culturas. La función religiosa puede ser entendida a partir de la búsqueda de sentido y conexión con algo más grande y profundo que el individuo mismo.
Jung también consideraba que la función religiosa es fundamental cuando hablamos de la salud psicológica y emocional del ser humano, y que la falta de una conexión significativa con algo trascendente es una ruta bastante propicia a la desesperanza, la ansiedad y/o la depresión. Esta función religiosa de la psique se puede vehiculizar por varias vías, entre ellas la experiencia mística, la creatividad artística, la práctica de la meditación, y otras formas de atención a lo espiritual.
JMOB.
viernes, 3 de febrero de 2023
Reflexiones Junguianas (VIII), por Néstor E. Costa
sábado, 7 de enero de 2023
Imagen y Mundo Intermedio (J.M.Otero Barrigón)
Imagen y Mundo Intermedio
Por Juan Manuel Otero Barrigón
"Mi alma, ¿dónde estás? ¿No me escuchas? Te hablo, te estoy llamando. ¿Estás ahí? He regresado, estoy aquí de vuelta. He sacudido el polvo de todas las tierras de mis pies y he llegado a ti. Estoy contigo. Después de muchos años vagando, he regresado a ti. ¿Debería contarte todo lo que he visto, experimentado y bebido? ¿O quieres escuchar sobre todo el ruido de la vida y el mundo? Una cosa debes saber: lo más importante que aprendí es que debes vivir esta vida".
C.G.Jung, “El Libro Rojo”
1
Entre los u´wa, un pueblo amerindio que habita la región de lo que hoy es Colombia, se cuenta el siguiente mito de origen:
"Al principio, el universo estaba conformado por dos esferas: un mundo de arriba –de luz cálida y seca–, y un mundo de abajo –de oscuridad húmeda y vacío–. Vino después el movimiento y los mundos de abajo y de arriba se mezclaron, y como resultado de esta mezcla surgió el mundo intermedio. El mundo de arriba es Blanco, el mundo de abajo es Rojo, de la mezcla se formaron el mundo Azul y Amarillo. Los mundos de arriba y de abajo son indestructibles, pero, por el contrario, el mundo intermedio sólo puede existir si se mantienen esos dos mundos originales.
Los hombres habitan en el mundo intermedio, y allí la vida fue creada a partir de materiales que pertenecen a los dioses de los mundos de arriba y de abajo. Estos materiales están almacenados en distintas esferas, y son por lo general, lagos de colores. Todo lo que existe en el mundo, pasó a través de estas esferas durante el momento de su creación y en ese paso tomó sus propiedades. El mundo de arriba, Blanco, es el lugar donde habita el agua pura y en el mundo terrenal se representa con las montañas cubiertas de nieve. Al interior del mundo Amarillo, se encuentran las propiedades de las enfermedades y de las plantas medicinales. El Rojo es el mundo de la fertilidad y de la sangre menstrual. El barro, que es la materia de la que están hechos todos estos elementos, lo guardan los dioses en las distintas esferas. Los dioses shamánicos viajeros robaron, por medio de engaños, el barro que se encontraba en estas esferas y lo llevaron al mundo intermedio, el mundo de los hombres. Por lo tanto, todos los seres y las cosas del mundo intermedio terrenal poseen todo lo esencial para la vida, de las mismas fuentes y por procedimientos similares. Todos los seres están compuestos por una misma materia. Así, no existen diferencias entre los seres vivos que habitan en el mundo intermedio. Toda la naturaleza, todos los seres del mundo intermedio, incluyendo al hombre, reciben estos regalos de los dioses. Rukwa, el Sol, estuvo pensando. Debía mandar el calor del sol y el agua de los lagos del mundo de arriba, al mundo intermedio, para que allí las semillas crecieran. Lo que descubrió Rukwa era que, a pesar de que todo había sido creado, el mundo todavía no había sido puesto en movimiento. Con el propósito de lograrlo, mezcló el calor del sol con el agua de los lagos y puso entonces en movimiento el proceso de la vida y de la muerte, en el mundo intermedio". (1)
2
En el tránsito que discurre entre lo visible y lo invisible, nos encontramos con un tramo habitado por la imagen que es fuente expresiva de símbolos, mitos y arquetipos. Tales imágenes se nutren de las percepciones sensoriales que son propias de nuestra vida de vigilia, como así también de aquellas raíces más profundas que hunden en nuestra interioridad.
Por vía de la imaginación, hacemos presente en nuestra mente un elemento del mundo exterior convertido en imagen interna. Su capacidad es la de representar la ausencia. Mediante la operación imaginativa tomamos distancia de las situaciones inmediatas pudiendo atribuirles un significado. Esto supone, más allá de la recreación interior del objeto exterior, una activación de energía psíquica instintivo-emocional, gracias a la cual logra modelarse el vínculo entre lo tangible y lo intangible.
La imaginación es fuente casi inagotable de imágenes. La imagen, al disociarse del tiempo, se asienta en el espacio, desplegando de esta manera su universo rico en posibilidades.
Las imágenes comunican sin juicios de valor, apelando a distintos niveles de comprensión, de manera sintética y potente; emergen del presente y se adaptan a la situación particular del receptor, en función de su edad, su origen cultural, su nivel intelectual, etc.
Las imágenes son el soporte privilegiado de los símbolos, y por tanto, capaces de despertar profundas resonancias psíquicas, afectivas, corporales y espirituales, a quienes por ellos se dejan tocar.
Este potencial plurivalente de las imágenes permite que la experiencia simbólica sea (re) constructiva. Según las circunstancias, una misma imagen puede constelar distintos matices, implicaciones, significados.
3
La apertura a lo imaginario, como conjunto de imágenes y de relaciones de imágenes que expresan el capital simbólico del ser humano (G.Durand), significa la entrada al campo donde los arquetipos del inconsciente colectivo llegan a expresarse a través de la psique individual y de sus procesos más profundos.
Dicho espacio resalta la esencialidad que guarda la Realidad Psíquica como un ámbito igual de válido a la realidad exterior u objetiva con la que estamos familiarizados. Según Jung: “La “Realidad Psíquica” es un concepto controvertido, como “psique” o “mente”. Por los últimos términos algunos entienden la conciencia y sus contenidos, otros permiten la existencia de representaciones “oscuras” o “subconscientes”. Algunos incluyen a los instintos en el dominio psíquico, otros lo excluyen. La gran mayoría considera que la psique es un resultado de procesos bioquímicos en las células cerebrales. Unos cuantos conjeturan que es la psique lo que hace funcionar las células corticales. Algunos identifican “vida” con psique. Pero sólo una minoría insignificante considera al fenómeno psíquico como una categoría de existencia per se y saca las conclusiones necesarias”.(2)
Los arquetipos no son productos del cerebro ni derivados de su actividad. Se trata de realidades de orden superior, principios rectores que organizan la psique profunda, y que se manifiestan de variadas formas de acuerdo a la cultura, tradición o sistema.
Si la imaginación reproduce y recrea la realidad a partir de imágenes, el imaginario constituye la matriz profunda de la imaginación simbólica, que posibilita por medio de su exploración la entrada a nuevas dimensiones del ser.
En palabras de Gilbert Durand: “El hombre transforma el mundo en imágenes. Todo fenómeno humano se presenta necesariamente como un mensaje simbólico. El imaginario es, pues, el indicador de la ciencia del hombre. En el animal, las imágenes primitivas definen y permiten el equilibrio de la especie. Sin embargo en el hombre esto se hace más complejo y se expresa de forma que los arquetipos humanos son receptáculos de imágenes posibles. Se nos presentan como moldes dispuestos a recibir imágenes más o menos especificadas según las culturas, los momentos históricos, etc”. (3)
El imaginario, nos dice entonces Durand, tiene un carácter instaurativo del comportamiento del ser humano, de allí que este sea definido esencialmente como homo simbolicum.
4
Si por imagen no debe entenderse solamente lo visual, sino toda representación sensorial, podemos entonces sugerir que el mundo imaginario no consume en su totalidad el campo de la imagen.
Existe otro ámbito, proveniente de los estratos trascendentes, donde la imagen llega como receptáctulo de una plenitud. Ese mundo intermedio es conocido como lo imaginal.
En palabras de Jean Y ves Leloup: “Entre los dos (el mundo empírico y el mundo del entendimiento abstracto), existe un mundo intermediario, mundo de la imagen o de la representación, un mundo ontológicamente distinto al mundo de los sentidos y al mundo del intelecto, un mundo que requiere una facultad de percepción que le es propio...”. (4)
Según Javier Melloni, la cualidad de lo imaginal reside en ser portador de Presencia y de Presencias. Su lugar es psico-cósmico.
Lo imaginal es un fenómeno transicional, tal como lo es también la imaginación. Pero mientras esta última en su sentido habitual es consciente, y en tanto la fantasía es preconsciente, lo imaginal se nutre de la vida supraconsciente. De acuerdo con Henry Corbin, uno de los grandes teóricos de este reino, el mundo imaginal tiene existencia independiente de quien lo percibe y constituye uno de los tres planos de la realidad, junto con el mundo sensible por debajo y el inteligible o espiritual por arriba. Como región intermedia, apuntala la continuidad y la escala hacia niveles ontológicamente superiores. Melloni lo explicita del siguiente modo: “Es el lugar de los acontecimientos del alma y de los relatos visionarios, allá donde lo invisible se hace visible y lo inaudible, audible”.(5)
Corbin sugería que lo imaginal: “(…) posee extensión y dimensión, figuras y colores: pero no se los puede percibir por medio de los sentidos a la manera de las propiedades de los cuerpos físicos. No, estas dimensiones, figuras y colores son objeto de la imaginación perceptiva o de los “sentidos psicoespirituales”. (6)
El mundo imaginal, en tanto “materialidad inmaterial”, es el escenario o teatro donde uno ingresa como espectador o participante de aquello que es puesto en escena. Es un mundo con sus propios personajes, tiempos y tramas particulares.
La inmersión en el mundo imaginal no está exenta de riesgos, ya que así como su exploración puede resultar sumamente enriquecedora y nutritiva en clave álmica, también su carácter real y patente puede inducir a perder de vista la realidad consensual cotidiana en personalidades con un yo demasiado frágil.
De allí la importancia de acceder a estos reinos de manera protegida y segura. Para tal fin, se suelen utilizar distintas herramientas y técnicas, una de las cuales, la imaginación activa, cuenta con el soporte del encuadre analítico.
5
El mito de los u´wa narra de manera pintoresca el nacimiento del género humano a partir de la mezcla de otros dos mundos, el de arriba y el de abajo. En el relato priman los colores y las imágenes sugestivas, dando cuenta de un mundo intermedio distinto conceptualmente a aquel postulado por Corbin, pero imbuido de aquel, y desde el cual dicho mundus imaginalis puede ser intuido.
Los seres humanos habitamos un mundo, que entre el Blanco y el Rojo originarios, es resultado de una alquimia, que como en otras mitologías, necesita de la ayuda de los dioses para llegar a producirse.
Así, desde un mundo intermedio es que logramos atisbar al otro, intermedio también, quizás porque los seres humanos somos capaces de participar transitivamente de ambos.
Dos mundos intermedios que no deben confundirse ya que remiten a planos distintos, más allá de que la denominación propuesta por el mito y por nuestros citados autores sea la misma. Lo cual también da cuenta de la potencialidad humana de sumergirnos en tales estratos.
Desde lo personal y consciente hacia lo suprapersonal y supraconsciente, nos desplazamos hacia posibilidades más íntimas desde las cuales la Realidad se revela en mayor plenitud. Ello requiere cierta ascesis de la mirada, y de nuestro ser todo, para mejor disponerlo a la recepción de aquellos tesoros sutiles que brotan desde lo alto/profundo.
6
La imaginación activa es una poderosa técnica de trabajo interior que implica el diálogo con diferentes partes que viven en el inconsciente, en un intento por descubrir lo esencialmente humano. Se diferencia de la fantasía ordinaria y pasiva, guardando semejanza con el sueño, excepto que en la práctica de la imaginación activa se permanece consciente y despierto durante el proceso. Esto le confiere en gran medida su particularidad. Las imágenes emergen del inconsciente y trasvasan hacia la imaginación tal como llegarían en un sueño si se estuviese dormido.
Para el antropólogo Fernando Schwarz, el mundo intermedio, lugar de la geografía sagrada, es al macrocosmos lo que la imaginación activa es al microcosmos. Esto significa que la geografía sagrada se nos hace accesible a través de la práctica de la imaginación activa.
Así es que a través de alguna forma de expresión creativa, que puede ser el dibujo, la pintura, la danza, la escritura, la música o la cerámica, por citar algunos ejemplos, se establece una vía de comunicación entre la consciencia y el inconsciente. En todo caso, la posibilidad de contacto con regiones metafísicas, trascendentes a la vida psíquica, no resulta negada, si bien desde la clínica junguiana suele optarse por traducir dichos materiales a valores psíquicos. Aunque los productos finales generados por la imaginación activa no sean siempre interpretados, lo fundamental es lo que ocurre entre el “imaginante” y su obra, siendo que dicha técnica puede facilitar verdaderas transformaciones de la consciencia.
Jung explicó lo esencial de este proceso en una carta: “El punto es que comienzas con cualquier imagen, por ejemplo, sólo con esa masa amarilla en tu sueño. Contemplala y observa cuidadosamente como la imagen empieza a desarrollarse o cambiar. No intentes convertirlo en algo, simplemente observa cuáles son sus cambios espontáneos. Cualquier imagen mental que contemple de esta manera tarde o temprano cambiará a través de una asociación espontánea que causa una ligera alteración de la imagen. Debes evitar cuidadosamente los saltos de un tema a otro. Mantente firme en la imagen que has elegido y espera hasta que cambie por sí sola. Ten en cuenta todos estos cambios y entra tu mismo en la imagen, y si se trata de una figura que habla, entonces dile lo que tienes que decirle a esa figura y escucha lo que él o ella tiene que decir. Por lo tanto, no solo puedes analizar tu inconsciente, sino que también le das a tu inconsciente la oportunidad de analizarte a ti mismo, y así creas gradualmente la unidad de consciente e inconsciente sin la cual no hay individuación en absoluto”.(7)
Los acontecimientos en la práctica de la imaginación activa tienen lugar en el nivel imaginativo, que no es ni consciente ni inconsciente sino un lugar de encuentro, un territorio común donde ambos coinciden en igualdad de condiciones. De esta manera se abre paso a la función trascendente, que se erige como síntesis de los dos opuestos permitiendo mayores niveles de integración.
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Bibliografía:
(1) Recuperado de: https://www.luzangelalizarazo.com/mundointermedio.html
(2) C.G. Jung. “Psychology Commentary” en W.Y. Evan Wentz (comp.), The Tibetan Book of Great Liberation (Londres: Oxford University Press, 1977). Citado por Kakar (1993).
(3) Durand, Gilbert. (1984) La foi du cordonnier, Denoel.
(4) Leloup, Jean-Yves (2000, 1997). L’Evangile de Marie. Ed. Albin Michel. París, Francia.
(5) Melloni, Javier. Perspectivas del Absoluto. Ed. Herder, Barcelona, 2018.
(6) Corbin, H. Mundus Imaginalis, or the Imaginal and the Imaginary. Ipswitch, Golgonooza Press (1976, 1972). Citado por Ring, p. 224.
(7) Carta de C.G.Jung a Mr.O, 2 de Mayo de 1947.
jueves, 17 de noviembre de 2022
El amor humano (Improvisaciones sobre “El Arte de Amar” de Erich Fromm). Por Jorge Garzarelli
(Improvisaciones sobre “El Arte de Amar” de Erich Fromm).
Por Jorge Garzarelli
Palabras clave:
Amor, Arte, Libertad, Soledad
Introducción
En toda la
historia de la Humanidad, tres son los pilares del drama de la Existencia continua.
El Amor, La Locura y La Muerte
Es que, a partir
de las vivencias en las que se desliza nuestra sociedad cual una “melange” de
discursos amorosos, sobreviene la pregunta fundamental de que es el Amor en
nuestra época en que los valores que
antes sustentaban nuestra estructura hoy están desdibujados, transformados y
enrarecidos en una atmósfera evanescente y transparente.
De aquí es que
ubicándome en esta actualidad considero necesaria e imprescindible ubicar nuestras
existencias a partir de preguntas que urgentemente deberían ser consideradas para
poder de algún modo establecer parámetros en el nuevo diseño vital.
Desarrollo
El amor es un estremecimiento de todo el Ser.
Estremecimiento
en nuestro cuerpo como materia concreta, en cuanto aparece la pulsión amorosa
que en el Ser se anida y se acerca como la primera vez cuando nuestra madre nos
abrazó y nos impregnó con la Imago fundamental de ser humano.
Porque se dice “estoy
enamorado”?
¿Porque el amor
convoca a una conjugación con el otro semejante que no significa un igual a
quien puedo amar en libertad?
El ser amado y
amar al otro comporta aquí alguna otra forma de la libertad del ser ya que el
amor es una profunda creencia del yo, una fe en el otro y la fe del otro en mi.
Muchas veces se
escuchamos o decimos “no puedo estar sin vos” . Esto es como
una mentira conveniente, ya que deberíamos aclarar con sinceridad, “no quiero ser sin vos”.
Aquí entraríamos
de lleno en el espacio líquido de la angustia de llegar a ser sin otro. Narciso
se manifiesta en su mortal reflejo. Amor de espejo, amor sin sustancia, sin
dimensión, encerrado en la prisión del egoísmo.
Vivir sin el otro, es la más profunda y dolorosa pesadilla. El otro es una continuidad en lo cotidiano, es quien me hace sentir que soy libre de ser y lo que deseo ser.
Recuerdo aquí una
frase de un paciente que una vez me dijo “estoy
tan pero, tan enamorado que me quiero
morir”. Le señale sonriente que, “morir
de amor es una buena razón para morir, pero que para amar es preciso vivir”. Nunca
más toco el tema, por lo que imagino sigue enamorado hasta el día de hoy.
El amor, es la puerta abierta de la libertad. Otro tema que le preocupaba a Fromm
cuando escribió su “El miedo a la libertad”. Hoy en día escuchamos decir con
cierta liviandad, prefiero no amar, porque me ata al otro, sin darse cuenta
acaso que entonces estaría atado o atada a la fría soledad
Al amor le ponemos
todos los nombres posibles, le inventamos palabras nuevas, porque así lo pide,
palabras instantáneas, sutiles como una brisa y fuertes como las montañas
El amor se
presenta y representa continuamente en el Arte bajo las formas de música,
literatura, teatro, cine, etc. tan profunda es su impronta en la vida humana.
El amor es una
acción creativa que presupone la entrega y la aceptación de lo que el otro
puede y quiere darme. Sobre todo es la entrega de mi y es claro que el otro
debería decirme que me acepta.
Cuando abrazo al
otro, abrazo una totalidad que ignoro, pero en la que creo, me conjuga y
armoniza. El amor de convivencia esta pleno de sus sonidos, como de sus
perfumes, su respirar por la noche, cuando alguna vez nos despertamos
sobresaltados y abrazamos a “alguien amado” para estar seguros de que sigue
viviendo.
Vivir en soledad
de amor, es el más profundo sentimiento de desesperanza en el que aparece la
helada sensación del silencio del otro.
Es en la caída de
abandono eterno, el paso más cercano al inevitable paso a la muerte o hacia
la locura. Es por falta de amor que deviene la locura en el ser. La locura será
el último hueco vacío que puede sostener a nuestra mente. La locura es el Cero
de la Nada. El punto por donde se fuga la Vida.
Es la emergencia
del espíritu desnudo.
Cuando no hay
amor, hay angustia. Estan aquí las separaciones definitivas, la muerte del otro,
la ausencia de poder recibir y poder dar. El nudo de la impotencia en la total
ausencia del abrazo sublime del ser que amamos.
¿Qué hacer cuando
quiero y necesito amar y no encuentro a quien? El encuentro es, con la pulsión
de muerte, el frío silencio, la ausencia de tu voz, tu calor, tu mirada, ya que
sos vos quien como semejante da testimonio de quien soy.
Una “cosa
obscura”, resplandece cuando se es amado, tal como la obscuridad clara que es
descubierta, por algún brillo lejano y misterioso como la luz de los bichitos
nocturnos.
Quizás, yo creo,
uno de los peores sufrimientos nuestros, sea el que deviene de la falta de
amor.
Sin amor, en
todas sus formas, intensidades y diferencias, el mundo estará amenazado. De
hecho lo está actualmente en la inconstancia y fragilidad de nuestros vínculos
en los que el amor respira pidiendo socorro en forma de fragmentos.(Cfrs.Byung-Chul,2013)
No luchar más en
contra de la aparición del amor, es una acción ética que debemos realizar, sin delación
ni espera para un mundo mejor, por lo que luchar a favor del amor es un deber ético
e instantáneo aquí y ahora “Dasein”. Hoy mismo y desde nuestra profundidad.
Cuando hablo,
pienso y escribo sobre el Amor, busco alguna felicidad, sino estoy incierto,
ansioso y desnudo.
Solo me noto con
las ropas del sonido de las palabras que digo, que siento y que escribo.
¿Escribir es una
forma importante para acercarnos al “ruido” del sujeto?
Escribir es como
un campo de semillas alegres que esperan convertirse en árboles silenciosos,
dadores de vida. Aquellos que dan sin pedir nada a cambio.
El amor siempre,
siempre es una producción abierta a todos, sea quien sea el otro, aunque todos
sabemos que es difícil amar al enemigo, pero si no amamos de algún modo, somos nosotros
nuestros propios enemigos.
El amor en algún
sentido se parece a un campo de batalla en el que hay que ser “disciplinados” para
vencer la inercia, la indiferencia, el desinterés.
Por eso en el Arte de Amar (segun E.Fromm) señala que,
debemos acceder a la concentración en el otro.
Concentración con
el otro siempre buscando alguna forma de plenitud, como en el mito de los
Andróginos, (Cfrs.El Banquete, Platon) donde cada parte disociada, buscaba
desesperadamente la parte que lo completara.
Aquí podemos
encontrar la sugerencia de la estética en el sentido de la vida en nuestro
mundo.
Mundo en el que
observamos y “sufrimos” en forma sistemática dis y contravalores, que presentan sus
inevitables consecuencias en la credencial del odio. Odio que comporta al mismo tiempo
la imposibilidad de amar.Odiamos cuando no sabemos, abrazar, escuchar, mirar,
reconocer, besar, sentir al otro, quien es una extensión de este infinito
universo que se nos ha legado, lo que resulta de no reconocer lo que es bueno
en cada uno de uno y en cada uno de los otros.
Por supuesto que,
odiamos la injusticia, la deslealtad, el hambre, la guerra,….la lista es enorme.
Piense cada uno
de ustedes en la historia del mundo y en sus propias historias, cuantas veces
han y hemos sentido, odios, resentimientos, venganzas etc. y pongan en las
balanzas de sus conciencias, la fuerte penetrante e hiriente señal de que ese
no es el camino que nos conviene, siendo el odio el que produce el mayor
desequilibrio mental.
En este sentido
el odio es un pecado del (lat. “pecatum” – falta), porque nos hace perder el
tiempo, siendo “per se” la forma más destructiva de todos los sentimientos.
El amor siempre se
pliega y despliega en el agradecer y agradecer
es un acto de sanidad.
Agradecer cuando
nos miran y reconocen, cuando nos tocan con ternura, cuando nos besan con
suavidad, cuando no escuchan con atención, con fortaleza y cuando miramos,
tocamos, besamos, escuchamos y abrazamos al otro a quien amamos o a quien
queremos amar, en esa totalidad que supone el alma y el cuerpo.
Cuerpo que
algunos consideran trono del alma. Cuerpo que nos conecta con la realidad que
vivimos, la externa y la interna y que es asiento del yo que somos desde que
nacemos, nos desplegamos y dejamos de ser.
Cuerpo que es el
asiento singular de nuestras emociones perdurables.
Cuerpo que habla
desde el corazón, toca con nuestras manos, abraza con nuestros brazos, mira con
nuestros ojos, besa con nuestra boca y escucha
y ve los sonidos y colores del mundo.
¿Como es que,
corriendo disparatadamente en esta sociedad transparente, no nos detenemos a
sentir quienes somos y quien el otro es?
¿Como es que no
podemos amar cuando tenemos todos los instrumentos para hacerlo, tal como si
fuéramos una orquesta sinfónica en la que todos los instrumentos actúan
armónicamente tal como si fueran uno?
Ese Uno que buscamos cuando amamos.
Con toda
seguridad E Fromm,(2012) afirma el gran paradigma de que Amar es un Arte, como también afirma que el amor no es comunista,
ni fascista, ni capitalista. Es inmortal a las estructuras sociales, políticas
y económicas.
Mi amor por el
Arte me llevó de hecho a leer con mas detención el “Arte de amar” de Fromm, uno
de mis tantos libros predilectos.
Entenderé por el momento, por Arte del( latin “ars” y del griego “techné”) ya que es una definición abierta, subjetiva y discutible a “aquella actividad en la que el hombre recrea, con una finalidad estética un aspecto de la realidad en formas bellas, valiéndose de la materia, la imagen y el sonido”.
Particularmente
creo y estoy seguro que es así y no solamente contando con mi experiencia
individual y colectiva sino con lo que he comprendido a lo largo de mi vida,
sobre todo en el apasionante y sereno camino con mis amigos.
Porque hay en el
Amigo, una elección honesta y sincera en la que puedo contar tanto en el ángulo
solitario de algunas tristezas como en el portón siempre abierto, claro y
transparente de las alegrías.
En el amor dice
Fromm, (2012) también hay paciencia y tranquilidad. Digo esto y pienso en “relajarse en los abrazos del ser querido”.
Es claro que uno
cuando siente la naturaleza vibrar dentro de sí, no solo quiere a los amigos,
la lista es muy larga y ustedes la conocerán dentro de sus propios y singulares
lugares de la vida.
El Amor es un arte (Cfrs.Fromm,2012) en el sentido que requiere
esfuerzo tanto para amarnos como para amar al otro. El amor permite superar
todas las barreras culturales y aun después de nuestra muerte durante un largo
periodo de tiempo podemos seguir siendo amados por nuestros hijos, nietos
inclusive por las obras que hemos legado al mundo. Aquí nos encontramos con
todas las diferentes clases de artistas.
Este aprendizaje
del amor, da resultados cercanos al esplendor
de la trascendencia.
En esta pequeña
eternidad que los seres humanos llamamos Vida, nos pasa de todo y en este mismo
momento en que el que estamos nosotros todos juntos aquí por alguna razón –
cada uno con sus razones pero aunados por un tema que los ha convocado-, me
gustaría preguntarles, ¿que los trajo a este evento?
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………….
¿Cuando emerge el
Amor en el mundo?
No lo sabemos
pero podemos inferir que forma parte indisoluble de nuestra evolución como
Personas compuesta, como señalaba nuestro querido Padre Ismael Quiles, por siete
niveles todos integrados. Nivel físico, químico, biológico, psicológico, social,
ético moral y espiritual.
¿Donde colocamos
al Amor?
Y yo les diría que en cuanto Personas, en todos los niveles, cada uno con su rango de estructura íntimamente conectados y funcionando dinámicamente. El amor esta en diferentes cantidades energéticas en todo el cuerpo humano y lo situamos en el corazón, mientras que los antiguos lo situaban en el hígado (Cfrs. El mito de Prometeo) y en la cabeza,´en la glándula tiroides que regulan nuestro metabolismo, en el timo que se agranda cuando amamos, en el pecho cuando sentimos angustia (del sanscrito “Ang”, angustia, angosto) ,en el plexo solar “Manipura” en India que vibra cuando abrazamos y que para ellos es de color amarillo, punto dorado en Música y que se corresponde con el “chakra” del poder, al que se le asimila la tonalidad de Sol Mayor.
Señalo esto brevemente como una forma de decir que el
amor está en todas las culturas en diferentes formas pero siempre esencialmente
y altamente vinculado al apego que los seres humanos tenemos no solo entre
nosotros sino también a la Naturaleza que nos rodea.
Lo encontramos en
nuestro cuerpo, en los tres cerebros de los reptiles, en el de los mamíferos y
en el neocortex de los humanos.
Es decir, si lo
queremos ubicar, está en todas los lugares del mundo en que habitamos. Solo
observemos con cuidado nuestro entorno y todo está a nuestro servicio y
beneficio lo que nos hace vibrar y sentirnos vivos. Emociones que son por sí
mismas verdaderas.
El amor nos hace
olvidadizos, obsesivos, inseguros, celosos, nos sume en la depresión o en la
euforia. El amor llega por azar y es incontrolable, quiebra a la razón y se
soporta en una biología al servicio de la supervivencia, actuando desde
nuestros circuitos cerebrales como feromonas a favor del flechazo amoroso. “El punto de unión como sueño de unión total
con el ser amado” (Cfrs.Barthes,2002)
El amor al mismo
tiempo que nos interpela, es la respuesta misma que nos da la vida cuando nos
preguntamos sobre que, por qué y para que vivir.
La respuesta
final no la tiene el odio, que bajo diferentes maneras casi constantemente
presenta sus infames credenciales, desde el desprecio diario hacia el otro
hasta la más destructiva de sus formas, la guerra.
Hoy en dia el
amor parece haber caído en desuso y en esta “modernidad liquida” al decir de
Bauman (2005) en la que todos corremos detrás de no sé que ideales, impera el
“amor flotante”, sin responsabilidad por el otro. El otro es un automático
sexual. Sociedad con seres inciertos y cada vez más imprevisibles. Sociedad
paranoide y caótica en la que la palabra amor, ha sido degradada a una gramática
digna de un bizarro infierno.
Sociedad en la
que a los hombres se los intenta convertir en “pixeles” para ser controlados
por un panóptico al servicio del poder económico. El hombre verdadero montará
una filosofía que insistirá en que el Amor es indestructible como el átomo
universal que conforma el Alma.
Aquellas tres
formas del Amor en Grecia, el “Eros” sensual, erótico y asimismo vital, la
“Philia” el amor por el padre, la madre, el hijo, el hermano, el amigo y el
“Agape” el amor que se da sin medida y sin miedo, parecen haberse perdido en un
camino nostálgico en el que impera el silencio de un hombre solo sin rumbo, ni destino. Solo, ante
la incertidumbre del Ser.
Los valores
trascendentales están no obstante escondidos en nuestra alma, a punto de ser
depositados en el otro con serenidad, confianza y fe y en la esperanza de ser correspondidos.
Quizás no nos
veamos comúnmente pero nos reconocemos en nuestras miradas, nuestros gestos y
en nuestros discursos y hoy mismo, ahora y aquí entre nosotros.
Como el Amor, la Muerte
y la Locura, siempre formaron parte de nuestra vida, conocer en profundidad los
porqués y para que de nuestras existencias es un imperativo ético, producir formas de
Arte, en las que el Amor bajo forma sutil y persistente sea el modelo principal.
Quizás estas
palabras sirvan para dar cuenta de mi deseo y solo me queda preguntar, ¿cual es
el mejor deseo en la vida de Ustedes?
Bibliografía
Bauman. Z. – Amor liquido. Acerca de la fragilidad de los
vínculos humanos, Fdo.de Cultura Económica, Madrid, 2005
Barthes,R. – Fragmentos de un discurso amoroso, Siglo
veintiuno Editores Argentina, Buenos Aires, 2002
Byung-Chul,Han – La Sociedad de la transparencia, Herder
Editorial S.L., Barcelona, 2013
Fromm, E. – El Arte de Amar – Paidos, Nueva
Biblioteca, Buenos Aires, 2012
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Jorge G.Garzarelli
– ph.D.
Profesor Emérito
USAL
2020
martes, 1 de noviembre de 2022
Jornadas Budistas 2022 - EEO. Universidad del Salvador
UNIVERSIDAD DEL SALVADOR
FACULTAD DE FILOSOFÍA, LETRAS Y ESTUDIOS ORIENTALES
ESCUELA DE ESTUDIOS ORIENTALES
JORNADAS BUDISTAS 2022
PROGRAMA DE ACTIVIDADES
03 y 04 de noviembre de 2022
Las actividades se realizarán en modalidad presencial y virtual. Las presenciales serán
en Lavalle 1854 - Aula Magna (CABA), y se transmitirán simultáneamente por el canal de Youtube de la USAL.
https://www.youtube.com/channel/UChKXdBEMgAY-r_jdAphltJQ
JUEVES 03 DE NOVIEMBRE (PRESENCIAL Y VIRTUAL)
10:00 Palabras de apertura del Dr. Carlos Rúa, Director de la Escuela de Estudios
Orientales.
10:30-11:30 Mesa 1. Coordina: Federico Andino.
- Maestro Ricardo Dokyu (Templo Serena Alegría): “Introducción a la práctica de
la meditación Zen: Zazen”.
11:30 Corte.
11:45-13:00 Mesa 2. Coordina: Federico Andino.
- Federico Andino (USAL, TRC): “Shambhala o el proyecto Revolucionario
Budista”.
- Dará Longhi y Ariel Ospitaleche (Soka Gakkai Internacional): “La enseñanza
del budismo Soka: un camino de revolución humana”.
13:00-15:00 Corte.
15:00-16:30 Mesa 3. Coordina: Christian Tesei.
- Sebastián Miño (Tantric Revolutionary Center): “Palabras de un cabeza hueca”.
- Juan Manuel Otero Barrigón (USAL): “Alan Watts y el budismo como crítica de
la cultura”.
- Christian Tesei (USAL) y Stefanía Marchiori (USAL-UB): “Transmisión de los
Estudios Budistas en Argentina: seis décadas en la Universidad del Salvador”.
16:30 Corte.
16:45-18:00 Mesa 4. Coordina: Stefanía Marchiori.
- Jillian Narayan (Harrison Middleton University): “What are the number codes of
the Heart Sutra?”.
- Maestro Taigen Yamauchi (Asociación Zen de América Latina): “Zazen, la
verdadera revolución”.
VIERNES 04 DE NOVIEMBRE (PRESENCIAL Y VIRTUAL)
10:00-11:30 Mesa 5. Coordina: Carlos Rúa.
- Abad Shifu Zhihan (Templo Tzong Kwan): “Introducción al Gran Tratado de la
Perfección de la Sabiduría”.
- Carlos Rúa (USAL): ¨Educación y Budismo: Lo moral en el hombre”.
- Lorena Gutiérrez (USAL): “El rol del budismo en la educación bajo la figura de
Tsunesaburo Makiguchi durante la democratización y las reformas educativas a
partir de la era Meiji”.
11:30 Corte.
11:45-13:15 Mesa 6. Coordina: Carlos Rúa.
- Belén Azarola (CONICET-UNLP) y Catón Carini (UBA): “La joya del dharma:
Los espacios de enseñanza del budismo en la Argentina”.
- Abad Senpo Oshiro (Templo Taiheizan Jionji, Perú): “Celebrando 120 años de
Budismo Zen en América del Sur”.
13:00-15:00 Corte.
15:00-16:30 Mesa 7. Coordina: Clara Sánchez.
- Clara Sánchez (USAL): “El budismo Theravada en Myanmar y sus impactos en
la política”.
- Scott Gosnell (Emergence Benefactors): “Enlightenment, Emergence, and
Emergency: Psychological, Neuroscientific, and Clinical Perspectives on
Spiritual Transformation”.
- Johnathan Justinn (Lama Dorje Sherab) (Tantric Revolutionary Center): “A Rain
of Flowers: The Adaptability of Transmission from the Siddhas to Social
Media”.
16:30 Corte.
16:45-18:15 Mesa 8. Coordina: Clara Sánchez.
- Prajwal Ratna Vajracharya & Joshua Proto (Nrityamandala Mahavihara): “The
Newar Buddhist Tradition: From Temple Steps to Living Room Floors”.
- Lama Rinchen - Lojong
18:15 - Cierre a cargo de Federico Andino
miércoles, 21 de septiembre de 2022
Taller "Inteligencia Espiritual" - Libre y gratuito (Universidad del Salvador)
martes, 20 de septiembre de 2022
"Mesa Redonda Mitológica" (JCF). Septiembre 2022
¡Gracias a las compañeras que estuvieron presentes!
lunes, 11 de julio de 2022
Próxima "Mesa Redonda Mitológica" (Joseph Campbell Foundation) Septiembre 2022

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